¿Cómo viviste la jornada de este homenaje a Fosforito y el adelanto de la película?
Fue un día especialmente lindo para mí y creo que para mucha gente también, en especial para Sergio, que es el hijo de Fosforito.
Fue muy bonito vivir un evento, así con gente de calidad, buena gente y que ha reunido momentos de la vida de Fosforito para recrear esta película documental.
¿Cómo estás viviendo este momento como artista, porque si bien sos muy joven, además de la película de Fosforito, el año pasado trabajaste para Iosi, el espía arrepentido, un exitazo de Amazon.
Es un momento muy bueno para mí porque significa mucho, un avance bastante grande, gracias a mi madre que siempre estuvo ahí, tipo detrás de cámara, llevándome de un lado a otro.
Y eso es algo que aprecio mucho, pues si no fuera por ella, en algunas ocasiones, capaz no hubiera entrado en esto de Fosforito, o no hubiera estado en Iosi. La verdad, estoy muy contento de tener una madre como ella.
En este momento, como actor en Iosi, puedo hablar más que nada de la primera temporada, ya que salió. Ya la segunda está en progreso, ya he hecho varias escenas.

¿Cuándo despierta en vos ese “bichito de la actuación”, del carnaval, de bailar, de cantar?… ¿Cómo es que te surge esa vocación artística?
Te cuento algo de cuando era chiquito. Una vez estábamos con mi madre en Montevideo Shopping, en la parte cerca del cine, y se me dio por irme del lado de mi madre, por lo que ella me empezó a buscarme como loca. Y de repente me vio arriba de un escenario. No, recuerdo bien cómo es que se llama esa sala que se encuentra ahí, pero estaban Gaspar y Karina haciendo un show para la gente, un sorteo o algo así. Yo me subía a cantar. Ya te digo era muy chiquito y cuando mi madre me vio ahí cantando, empezó a grabarme. De hecho, hay un vídeo que ella me hizo, fue muy gracioso, hasta el día de hoy me acuerdo.
Fue algo genial lo que me pasó y creo que desde ese momento me empecé a interesar más por la parte artística. Si bien mi madre y un poco mi padre me inculcaron algunas cosas yo fui haciendo mi propio camino y eso.
También, al ver tu talento, te incentivaron a estudiar, a tomar clases eso fue un apoyo también.
Si como decís, mi madre me llevó a clases de comedia musical, el carnaval de las promesas (hace varios años), unos cinco. Ahora empecé estos últimos años con los cortometrajes, comerciales y se me dio la oportunidad de poder hacer una película y una serie.
Cómo fue para vos participar de una producción de Amazon, porque estamos hablando de una de las plataformas más importantes del mundo, en donde tu nombre, tu actuación y esta serie, serán vistos por gente de todo el mundo.
Primero que nada, la gente es divina, los directores siempre estuvieron presentes, que en este caso son Daniel Burman y Sebastián Borensteín. Hubo algunos otros directores de momentos en otros grupos, de turnos, que son todos personas maravillosas con las que me ha encantado trabajar esos días que pasamos. A mí me gusta conectar con la gente, poder hablar, conocer un poco más de ellos, por eso siempre trato de hablar un cachito más, ver algunas cosas. Pero lo de la serie de Amazon Prime es un “antes y un después”, al menos para mí es algo muy muy copado.

Hablando de la serie. Sé que hay momentos en dónde hablas en español, otros en inglés y en otros en hebreo. ¿Tuviste un coach de idioma para esto?
Si, en ciertos momentos tuve un coach de hebreo. Porque el inglés ya lo vengo aprendiendo de chiquito, como que ya lo tengo ahí, pero sí tuve un coach de idioma.
En sí la temática de la serie es una temática fuerte, ¿Fue difícil encarar este personaje, en un momento histórico muy fuerte, tras un hecho de terrorismo, siendo además un personaje que es raptado y vive situaciones muy duras?
Bueno, tuve varios encuentros con mi coach de actuación, que se llama Patricia Fry, aunque yo le digo Patito. Es un amor y me ayudó muchísimo para poder conectar con el personaje de Jonás. Estuvimos juntos todo ese lapso de tiempo de rodaje, para interpretar el papel.
Fue un gran desafió ponerme en la piel de ese personaje, porque como vos dijiste, se muestra un momento difícil y toca temas muy fuertes que son jodidos, (perdóname por la palabra).
No, creo que sea lo que mejor define, porque no interpretaste a un chico que se fue una granja de Estados Unidos para aprender a cabalgar. Encarnaste al hijo de un espía, que le pasan muchas cosas, vive situaciones de violencia, lo secuestran, y calculo que se mueven emociones muy fuertes.
Si y es más, ese día que fuimos a grabar mi personaje, estaba tocando la batería en ese momento y planeaba juntarse luego con sus padres. Y de un momento para el otro llega un agente y le apunta con un arma en la cabeza. Eso es algo muy fuerte, que yo traté de sentirlo, de ponerme en situación; y las primeras veces me puse a temblar, por tratar de sentir cómo sería realmente pasar por una situación así, tan espantosa. Creo que es de mis escenas favoritas en la serie, porque da ese manto de drama.

¿Esta escena ocurre en medio de una celebración, una fiesta?
Sí, transcurre en la fiesta de Bar Mitzvá de Jonás, donde irrumpen, se lo llevan, se van en un bote y lo secuestran por varios días. Luego se da una llamada, están dentro de un auto y un señor le da a Jonás un teléfono y le dice: “esta llamada es para vos”.
Allí Jonás no confía, está asustado, está lejos de casa, lo separaron de sus padres. Y le habla este señor, Iosi, le dice que lo quiere ayudar. Ya se sabe que es el padre biológico de Jonás. Creo que es una de las escenas más bonitas, porque aunque él en ese momento no sepa que Iosi es el padre, siente cierta conexión.
Como adolescente, tenés algunas actividades: ir al liceo, una vida social. ¿Cómo compatibilizas todo eso con tu trabajo como actor, con el carnaval, y demás?
Con el tema de cine en esta ocasión y mis estudios en el liceo, siempre han tratado de ver los días que yo no tenía clases, así como los horarios que me quedaban bien. Me preguntaban y ahí arreglaban mi madre. Nunca hubo un problema en sí con los horarios y las fechas de grabación. También siempre aprovechamos las vacaciones para poder grabar. De esta forma las grabaciones no afectan mis estudios. Por ejemplo, en el liceo tengo que estar más concentrado en el estudio, más este año 2023 que cursaré cuarto año y tengo que hacer otras cosas. ¡Pero venimos bien!
Si hoy pudieras visualizar el futuro, como en una pantalla imaginaria y pudieses poner allí cosas que se concreten, en tu vida personal y profesional. ¿Qué pondrías allí? ¿Cómo te gustaría verte en un futuro?
Creo que me gustaría en lo profesional, recibirme de algo en lo artístico audiovisual, por decirte alguna rama, y de hecho ya estoy por ese camino. Con el cine, capaz producir algunas cosas más. Ser más conocido, claro eso me encantaría.

Por otra parte, haber terminado los estudios y tener una casa propia.
Además en lo personal, tengo algo ahí que siempre quise y no sé cómo explicarlo de una manera que se entienda. Sentir y saber que mi madre tiene un bienestar. Porque han sido años muy pesados, ya que tenemos que movernos de acá para allá con mi madre, y ahora también está mi hermanito yendo por el mismo camino que yo, por suerte.
Así que me gustaría saber que mi madre descansa bien, mental y físicamente. Ella piensa siempre en nosotros como familia. Y quisiera que ella tenga ese bienestar total.
¿Qué le dirías a un chico de tu edad, que tiene sueños con respecto a lo artístico, en un país que sabemos que hay muchos talentos, pero que a veces, no todos esos talentos tienen oportunidades?
Creo que si bien podés tener muchos sueños, lo esencial es que vos sientas y creas que puedes hacerlo. Es algo maravilloso el tema del arte, y si se te da la oportunidad es una alegría total para uno. Si bien a veces, los sueños no están delante de los ojos de la persona, o no se le dan las oportunidades, esos sueños, -en mi opinión- algún día van a llegar y creo que tarde o temprano esa persona va a poder cumplir esos sueños.
Claro que hay que poner la dedicación necesaria, y más, apuntar hacia arriba.

No recuerdo muy bien el dicho, que muchas veces me dice mi madre, que dice algo así como, que si vos querés llegar a algo, apuntá más arriba, porque si no llegas a lo que apuntabas, al menos te quedás en la cima, que es un poquito más abajo, pero es perfecto y fantástico.
¿Te gustaría compartir algún deseo, o un menaje para nuestros lectores? Algo que surja de tu corazón, para quienes lean esta entrevista.
Yo tuve años muy, muy jodidos en temas de salud. Porque yo tengo, -aunque ya está bastante controlada-, una enfermedad desde que nací, por una mala praxis que se dio en mi nacimiento. Y los últimos años, cuando justamente había quedado para hacer la serie, me dieron dos años de vida. Tenía 12 años, así que imaginate lo que tuvimos que pasar y lo que fue para mi madre recibir esa noticia.
Por temas míos, no se lo conté a mucha gente. Si bien esto lo llevaba con mi madre, fue algo muy muy crudo, porque me lo dijeron así nomás, una doctora. Estaban mi madre y mi hermano allí. Y me dijo: «Mirá, vos tenés dos años de vida, si tomás la pastilla, es lo mismo, máximo dos años»
Yo no supe bien cómo tomarlo, porque era una noticia muy cruda para un chico de 12 años, no lloré, y me lo tomé con la mejor calma posible en ese momento. Y allí fue cuando mi madre me empezó a llevar más a todos lados, (un año antes había empezado a tocar piano), y ese mismo año le dí más. Se me dio la oportunidad de Iosi, también la de Fosforito, que fueron unos días maravillosos, y se concretaron varias oportunidades últimamente.
Por eso agradezco mucho a mi madre, que siempre me dio para adelante, capaz haciéndome ver, que (más allá de los cuidados y de tomar la medicación), tengo que ocuparme, pero no preocuparme todo el tiempo. Pero bueno es algo que tengo…
























































