En plena Ruta 12, a la altura del kilómetro 10.800 en Maldonado, se esconde un espacio que rompe con el paisaje tradicional de la zona. Allí, en la chacra de la familia López Mena, cobra vida un singular Jardín Japonés que combina estética oriental con identidad local, resultado de un proceso creativo tan desafiante como innovador.
El proyecto, desarrollado por el licenciado en paisajismo Fernando Matsui, nació a partir de una inquietud de la familia propietaria, que buscó asesoramiento en el reconocido Jardín Japonés de Buenos Aires con la intención de replicar esa experiencia en su propio entorno. La iniciativa comenzó a materializarse en 2017, con la idea inicial de crear un espacio íntimo que con el tiempo, podría abrirse al público.
Lejos de ser una réplica tradicional, el jardín se transformó en una propuesta única. Matsui explicó que uno de los principales desafíos fue preservar la vegetación existente, en especial las especies nativas. A partir de esa premisa, el diseño se orientó a integrar aún más flora autóctona, logrando una fusión entre la filosofía japonesa -centrada en la armonía, la contemplación y el equilibrio- y las características propias del paisaje uruguayo.
El resultado es un entorno que transmite serenidad, donde cada elemento invita a la pausa y a la conexión con la naturaleza. No se trata de un jardín japonés clásico, sino de una reinterpretación que mantiene su esencia espiritual, adaptada al territorio.
Actualmente, el lugar abre sus puertas al público mediante visitas guiadas con reserva previa a través del sitio web oficial. Durante el recorrido, los visitantes no solo descubren el espacio, sino también la historia detrás de su creación, los criterios de diseño y los desafíos que marcaron su desarrollo.
Así, en el corazón de Maldonado, este jardín se posiciona como una experiencia diferente, donde la naturaleza y la cultura dialogan en perfecta armonía.



































































