El presidente disertó ante Naciones Unidas y fijó posición con respecto al conflicto en medio oriente. El presidente se ofreció al mundo como mediador para prevención de la paz. » Uruguay está en condiciones de ofrecerse al mundo como promotor del diálogo que conduzca a la construcción de la paz», expresó.
El mandatario afirmó, ante las Naciones Unidas, que el país está preparado para ese reto «cada vez más urgente y necesario”, y recordó las palabras del expresidente José Mujica cuando afirmó que la tolerancia es el fundamento para poder convivir en paz.
Yamandú Orsi agregó que existe otra lógica que lleva a que el objetivo central en las guerras actuales sea la práctica sistemática del exterminio.
El fin nunca justifica los medios. Hay que desterrar que la guerra es la continuación de la política por otros medios. “Toda guerra es criminal, sin importar dónde ocurra, el dios que se invoque para justificarla y merecerá nuestra más visceral condena”.
Agregó que es cierto que toda nación tiene derecho a un territorio y un gobierno propio y el valor de las Naciones Unidas es garantizar que estos principios se concreten de manera pacífica y civilizada.
Ningún estado que se precie de democrático puede, aún bajo el legítimo derecho de defenderse contra el terrorismo, ejercer la barbarie contra la población civil, menos aún contra poblaciones vulnerables e indefensas, dijo en su discurso.
Orsi recordó que Uruguay es reconocido en el mundo por su vocación de paz, su incansable lucha por la solución pacífica de conflictos, respeto irrestricto al derecho internacional y por ser una tierra fraterna y hospitalaria.
Desde este pequeño país que cultiva la tolerancia, el diálogo y el acuerdo, y que está inserto en un continente sin conflicto ni guerras, venimos a N.U. para contribuir a la paz en un mundo cada vez más convulsionado y desafiante.
Sostuvo que la creciente tensión geopolítica y el aumento de conflictos, plantea enormes retos. Dijo que según el índice global de paz de 2025, en 2023 hubo un número de conflictos interestatales, el número más alto desde la segunda guerra mundial, 59 en total.
El gasto militar global aumentó casi el 10% lo que representa el mayor incremento anual desde la guerra fría. No se trata de un aumento de conflictividad entre naciones y gasto militar que crece aceleradamente solamente, sino de nuevas formas de crueldad y muerte que adquieren las guerras actuales.
Yamandú Orsi inició su discurso resaltando la ubicación estratégica del país y su sistema político. Vengo de una república situada al oriente del río Uruguay que el mapa, la historia y la cultura ubican en una pequeña esquina del sur, del sur del mundo.
Un país pradera, con balcón al mar, donde la tranquilidad y hospitalidad de su gente es una de sus principales señas de identidad, dijo.
Agregó que viene de un país donde es práctica corriente que un presidente concurra a países vecinos acompañado de sus antecesores, de otros partidos políticos. Vengo de un país donde el presidente puede caminar sin custodia entre la gente y disfrutar de un partido en una tribuna como un hincha más.
Un país donde sus partidos políticos, siempre están dispuestos a acordar soluciones nacionales, a la uruguaya. En ese sentido, dijo Orsi, Uruguay lleva en su vida cotidiana una vocación profunda de paz y de respeto.
Sin embargo, afirmó que el país no está a las puertas del paraíso porque enfrenta desafíos en términos de pobreza infantil, seguridad pública o desigualdad social. Agregó que el país se destaca en la región por su alto desarrollo humano y políticas de redistribución del ingreso, donde se honran compromisos internacionales y la estabilidad macroeconómica es una política de estado.
Destacó el despliegue de batallones en misiones de paz de la ONU, siendo el primer país per cápita en aportar contingentes.






















































