La iniciativa, denominada «Ni silencio ni tabú», aspira a sensibilizar en torno a la salud mental y bienestar psicosocial de adolescentes y jóvenes, además de promover su involucramiento y participación en la temática, haciendo visible lo que piensan, lo que sienten y lo que proponen.
El Ministerio de Desarrollo Social, a través del Instituto Nacional de la Juventud (INJU) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), con el apoyo del Ministerio de Salud Publica (MSP), dieron a conocer detalles de esta campaña que tendrá alcance nacional y propone la realización de más de 200 talleres en todo el país, entre agosto y octubre de 2022.
Uno de los objetivos principales consiste en «romper el silencio que existe sobre la temática y derribar la percepción de que la salud mental es un tema tabú». En ese sentido, se trabajará con adolescentes de entre 14 y 19 años, así como jóvenes, educadores, docentes, referentes adultos, y familias.
Las acciones se desarrollarán en todo el territorio nacional mediante el despliegue de actividades junto al público objetivo, identificación de adolescentes y jóvenes voceros y articulación interinstitucional a nivel local para colocar el tema en agenda pública y la elaboración de una campaña audiovisual en plataformas digitales (redes sociales y páginas web). Además, se contará con un sitio de soporte de contenidos para adolescentes y jóvenes, docentes y referentes adultos y familiares.
Cifras
A nivel mundial, uno de cada siete jóvenes de 10 a 19 años padece algún trastorno mental, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La depresión, la ansiedad y los trastornos del comportamiento se encuentran entre las principales causas de enfermedad entre los adolescentes.
Según datos de OMS, en 2021 el suicidio fue la cuarta causa de muerte en el mundo entre los jóvenes de 15 a 19 años. En Uruguay, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Adolescencia y Juventud (ENAJ) de 2018, el 14,4 % de los adolescentes y jóvenes se han sentido tan tristes o desesperados que dejaron de hacer sus actividades habituales por dos semanas seguidas o más tiempo.
Así́ como el cuidar de la salud mental permite afrontar y resolver las distintas situaciones generadoras de estrés que se enfrentan a lo largo de la vida, el hecho de no ocuparse de los trastornos de salud mental de los adolescentes y jóvenes tiene consecuencias que pueden extenderse a lo largo de toda la vida, perjudicando la salud física y mental de la persona y restringiendo sus posibilidades de llevar una vida plena.























































