Así lo expresó la inspectora departamental de Educación Primaria, Laura Arce, esta mañana cuando la Escuela N.º 1 reabrió sus puertas. La Institución permaneció cerrada durante la jornada anterior, en señal de duelo por la muerte de la niña Luna Etchegoyen, asesinada por su padre en una clínica ubicada en el centro de Maldonado.
Luna, de 13 años, había nacido en 2012 en Uganda, cuando su padre, el coronel retirado José María Etchegoyen -se suicidó tras cometer el crimen- se encontraba en una misión de paz.
Arce subrayó el fuerte impacto en toda la comunidad educativa y afirmó que “estamos en una situación de mucho duelo. Se necesita trabajar con los niños y sus familias porque hoy llegan a la escuela y falta una niña”, señaló.
En este marco, la Dirección General de Educación Inicial y Primaria activó la intervención del Programa Escuelas Disfrutables, con un equipo especializado en contención emocional. Desde Montevideo llegó la psicóloga Carina Sagrera, coordinadora adjunta del programa, junto a integrantes del equipo de Maldonado.
“Hoy específicamente vinimos a acompañar en algo tan difícil como lo es procesar una situación de duelo y además de violencia extrema. Se reabrió la escuela y tenemos que contener”, expresó Sagrera.
Las autoridades educativas remarcaron la importancia del acompañamiento permanente para los estudiantes, docentes y familias.
























































