Tras una intensa agenda de promoción en ferias regionales y con un buen nivel de reservas para los primeros fines de semana, la Asociación de Promoción Turística de Piriápolis (Aprotur) muestra optimismo y cautela con respecto a la temporada de verano.
Así lo expresó Nelson Vicente, integrante de Aprotur, quien destacó el trabajo realizado en la Feria Internacional de Turismo de Buenos Aires, considerada la más importante de la región, así como la presencia institucional del municipio en la feria de Gramado, en el sur de Brasil. “Estamos apuntando claramente a nuestro público objetivo. Este año no pudimos llegar a algunas provincias argentinas como Entre Ríos, Santa Fe o Córdoba, pero sí al sur de Brasil”, señaló.
Vicente indicó que las expectativas están puestas en mejorar levemente los números de la temporada pasada. “No nos podemos quejar del año anterior, pero esperamos recibir más visitantes argentinos. Y, como siempre, reconocemos al turista uruguayo, que es fiel, vuelve año tras año y muchas veces en familia, incluso de generación en generación. Esa fidelización es una de las mejores propagandas que podemos tener”, afirmó.
En cuanto a la ocupación, destacó que la mayoría de los hoteles de Piriápolis se encuentran colmados para el fin de semana, favorecidos también por las buenas condiciones climáticas. “Si el tiempo acompaña, la gente se mueve y eso genera un impacto positivo no solo en la hotelería, sino en todos los rubros: comercios, estaciones de servicio, supermercados y almacenes”, remarcó.
Asimismo, subrayó la importancia de los espectáculos y eventos como motor del movimiento turístico y económico de la ciudad. Sin embargo, advirtió sobre una problemática que preocupa al sector: la creciente informalidad en el alojamiento turístico.
Vicente explicó que actualmente resulta muy difícil cuantificar la cantidad real de camas disponibles en Piriápolis. “Hay muchos complejos y edificios que funcionan como hoteles, alquilando por una o dos noches, sin estar registrados. En reuniones con colegas de otros departamentos, incluso en Punta del Este, se habló de una relación alarmante: por cada cama formal de hotel habría hasta 15 camas informales”, indicó.
Finalmente, sostuvo que esta situación representa una competencia desleal para quienes están debidamente inscriptos en el Ministerio de Turismo y cumplen con todas las normativas vigentes. “Es un tema complejo que debemos abordar, porque afecta directamente al sector formal y a la calidad del destino”, concluyó.

























































