El fútbol uruguayo atraviesa horas de tristeza tras confirmarse el fallecimiento de Nicolás Biglianti, exarquero profesional de 51 años, quien no logró superar un cáncer de páncreas contra el que venía luchando desde comienzos de 2024.
Biglianti había sido diagnosticado con la enfermedad a inicios del año pasado y, desde entonces, inició un proceso de tratamientos que incluyó una intervención quirúrgica en São Paulo, Brasil. A lo largo de ese difícil camino, recibió el apoyo de allegados y del ambiente futbolístico para afrontar los costos de su tratamiento, especialmente las sesiones de quimioterapia. Sin embargo, con el correr de los meses su estado de salud se deterioró hasta su fallecimiento.
Nacido en Canelones, construyó una extensa trayectoria en el fútbol uruguayo, destacándose por su compromiso y profesionalismo bajo los tres palos. Debutó en Liverpool en 1997 y luego defendió los colores de varios clubes del medio local, entre ellos Central Español, Fénix, Rampla Juniors, Peñarol -donde tuvo un recordado pasaje en 2008-, Atenas de San Carlos y Plaza Colonia.
En sus últimos años como jugador, continuó vinculado al fútbol a través de equipos de la Organización del Fútbol del Interior (OFI), manteniendo intacta su pasión por el deporte. Posteriormente, también incursionó como director técnico, logrando en 2023 el título de la Liga Departamental de Canelones al frente de Darling.
Su partida deja un profundo pesar en el ámbito deportivo, donde es recordado no solo por su carrera, sino también por su fortaleza, su cercanía y su amor por el fútbol.
























































