El experimentado grupo quedó atrapado en un complejo de cavernas submarinas en el atolón de Ari. Las autoridades locales y el gobierno italiano investigan si un desprendimiento o una falla en la planificación desencadenó el fatal desenlace.
Lo que estaba planificado como una de las expediciones más fascinantes en uno de los destinos turísticos más exclusivos del mundo, se transformó en una tragedia que mantiene en vilo a Italia y a la comunidad internacional del buceo.
Cinco ciudadanos de nacionalidad italiana, la mayoría biólogos marinos y expertos en inmersiones, perdieron la vida mientras exploraban cuevas sumergidas en el archipiélago de las Maldivas, en el Océano Índico.
El ejército de Maldivas indicó que uno de los cuerpos había sido encontrado en una cueva a unos 60 metros bajo el agua, y que se creía que los otros cuatro buceadores también se encontraban allí, en las profundidades del atolón de Ari, una zona famosa por su rica biodiversidad, pero también por la complejidad de sus corrientes.
El grupo de fallecidos estaba integrado por buceadores que contaban con certificaciones avanzadas para el desarrollo de actividades en entornos cerrados, una de las disciplinas más exigentes del deporte subacuático. El incidente ocurrió cuando el equipo se adentró en una formación cavernosa conocida por sus estrechos pasajes y visibilidad variable.
La policía señaló que el clima era adverso en la zona, ubicada a unos 100 km al sur de la capital, Malé, por lo que se emitió una advertencia amarilla para embarcaciones de pasajeros y pescadores.
Las causas de la muerte aún no se han determinado, pero una de las hipótesis que manejan algunos medios locales es la posible «toxicidad por oxígeno».
La noticia generó un profundo impacto en el ámbito político y social de Italia. El Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país, a través de su unidad de crisis, confirmó que ya se encuentra coordinando con las autoridades consulares de la región para facilitar los procesos de repatriación de los restos y brindar contención a los familiares de las víctimas.
Por su parte, los operadores turísticos de Maldivas y las asociaciones de buceo locales han abierto una investigación sobre los protocolos de seguridad implementados durante la excursión.































































