La presidenta del Banco de Previsión Social, Jimena Pardo, visitó este jueves 10 de septiembre el departamento de Maldonado, donde mantuvo reuniones con distintos actores sociales y empresariales, entre ellos la Cámara Empresarial de Maldonado.
En diálogo con Portada, Pardo valoró positivamente la jornada y destacó especialmente el compromiso de las comunidades que se organizan para sostener servicios públicos sin fines de lucro, como hogares y centros destinados a personas con discapacidad.
La jerarca señaló que Maldonado presenta desafíos propios de un departamento de gran tamaño, pero al mismo tiempo muestra dinamismo, movimiento económico y generación de puestos de trabajo.
Explicó que, si bien las prestaciones del BPS están determinadas por la normativa nacional, el organismo procura adaptar la atención a las necesidades específicas de cada territorio. En ese marco, visitó la sucursal departamental y destacó el trabajo de su gerencia.
También mantuvo una reunión con la Cámara Empresarial de Maldonado, que trabaja en la creación de un observatorio y solicitó colaboración del BPS en materia de datos. Pardo indicó que se analizarán mecanismos para canalizar ese apoyo.
Jubilaciones y sostenibilidad
Consultada sobre la situación financiera del sistema previsional, recordó que el BPS administra mucho más que jubilaciones y pensiones, aunque estas representan aproximadamente el 87% de sus egresos. También gestiona seguro de desempleo, subsidios por enfermedad, licencias maternales y paternales, asignaciones familiares y otras políticas de protección social.
Pardo explicó que la Constitución establece un sistema de financiamiento tripartito, integrado por aportes de trabajadores, empresas y el Estado. En ese sentido, afirmó que las jubilaciones no dejarán de pagarse, ya que cualquier diferencia debe ser cubierta por Rentas Generales.
Actualmente, el pago de jubilaciones y pensiones representa entre 8 y 8,5 puntos del Producto Bruto Interno, equivalentes a más de US$6.000 millones anuales. Las contribuciones a la seguridad social rondan los 5,5 puntos del PIB y la diferencia se cubre mediante impuestos afectados y asistencia financiera.
La presidenta sostuvo que el principal desafío pasa por garantizar que ese nivel de subsidio sea sostenible en el largo plazo, especialmente ante el envejecimiento de la población y el aumento de la proporción de pasivos respecto a trabajadores activos.
Informalidad y controles
Pardo destacó que la informalidad laboral cayó de más del 40% hace dos décadas a alrededor del 20% actualmente, aunque reconoció que sigue siendo un problema importante.
Explicó que buena parte de la fiscalización se realiza mediante cruces de información con la DGI y Aduanas, además de modelos predictivos que permiten detectar empresas con mayor riesgo de evasión.
También mencionó controles destinados a identificar empresas ficticias que registran trabajadores inexistentes para acceder fraudulentamente a subsidios o préstamos. Recordó que este tipo de maniobras ya derivó en denuncias y procesamientos.
A esto se suman acciones específicas sobre empresas que declaran trabajadores zafrales con remuneración cero y canales de denuncia anónima para quienes detecten falta de aportes o registros por debajo del salario real.
Elecciones y próximos desafíos
Respecto a las elecciones del BPS previstas para el 22 de noviembre, Pardo recordó que el Directorio está integrado por siete miembros: cuatro designados por el Gobierno y tres representantes sociales, correspondientes a pasivos, empresas y trabajadores.
La expectativa, señaló, es mantener un clima de respeto y diálogo constructivo pese a las diferencias que puedan existir entre los distintos sectores.
Entre los principales objetivos de su gestión, destacó la reducción de atrasos en la tramitación de prestaciones. Indicó que actualmente aproximadamente el 17% de las nuevas jubilaciones mensuales puede resolverse prácticamente en el momento cuando la persona cumple con todos los requisitos.
Las mayores demoras continúan concentrándose en trámites complejos, especialmente aquellos que requieren testimonios para acreditar períodos trabajados anteriores a 1996, cuando todavía no existía un historial laboral digitalizado.
Pardo afirmó que la meta es que cada persona que realice una gestión ante el BPS obtenga una respuesta en un plazo razonable y avanzar hacia una atención cada vez más personalizada.
También señaló como prioridad fortalecer la multicanalidad, combinando la atención presencial con canales telefónicos y digitales, prestando especial atención a las necesidades de las personas mayores.








































