El Ministerio de Ambiente informó que se trasladaron 19 tortugas terrestres (Chelonoidis chilensis); 20 loros habladores (Amazona aestiva); 8 cardenales amarillos (Gubernatrix cristata), especie en peligro de extinción; y 1 soldadito común (Lophospingus pusillus).
Los animales habían ingresado de forma ilegal, sin la documentación habilitante. “En el caso de los cardenales amarillos, la mayoría fueron incautados en domicilios particulares por tenencia ilegal. Se trata de una especie con un gran interés para la tenencia como ave de jaula, lo que, por la presión de captura, la ha llevado a una situación de conservación crítica a nivel nacional y global”, indicó el Ministerio.
La directora nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos, Verónica Piñeiro, señaló que la acción está enmarcada en la política ambiental de “conservar la biodiversidad y combatir el tráfico ilegal de fauna silvestre, una de las principales amenazas que afecta a muchas especies de flora y fauna de nuestro país y la región”.
Ambos países cuentan con proyectos de conservación que incluyen la reintroducción de ejemplares, por lo que cada incautación es seguida de un estudio genético con microsatélites realizados por el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE – MEC), para determinar su procedencia. Estos estudios detectaron varios ejemplares con haplotipos de origen argentino, por lo que se procedió a su repatriación.
En Argentina, los animales se integrarán a programas de conservación con fines de reintroducción en la naturaleza, como ser la Fundación Temaikén (provincia de Buenos Aires) o el Centro de Rescate La Esmeralda (provincia de Santa Fe).








































