Punta del Este vuelve a recibir a uno de sus visitantes más particulares. Se trata de 2TK, un un ave vuelvepiedras macho de aproximadamente 16 años que cada setiembre regresa a las costas del departamento y permanece en la zona de la península hasta comienzos de mayo.
El ejemplar fue observado por primera vez en Punta del Este en 2012, el mismo año en que había sido anillado para su identificación en la bahía de Delaware, Nueva Jersey, por Kathleen Clark. Desde entonces, su presencia es seguida temporada tras temporada por especialistas y observadores de aves.
Gonzalo Millacet, responsable de Birding Tours Uruguay, explicó que 2TK pertenece a una especie que nidifica en el norte de Canadá, especialmente en la bahía de Hudson, y que luego inicia una extensa migración hacia el sur del continente. Algunos ejemplares llegan hasta Uruguay, mientras que otros continúan hacia Argentina.
Su nombre está relacionado con una de sus principales formas de alimentación: suele moverse entre las rocas y voltear pequeñas piedras y conchas marinas en busca de alimento. Su tamaño es ligeramente menor al de un hornero.
Uno de los aspectos más llamativos de 2TK es que llegó inicialmente como un ave juvenil y, con los años, pasó a ocupar un rol de referencia dentro del grupo. Según Millacet, cuando se desplaza, suele ser seguido por ejemplares jóvenes y hembras.
A lo largo de su vida se estima que pudo haber recorrido unos 450.000 kilómetros, equivalente a unas 11 vueltas alrededor de la Tierra.
Estas aves recorren cerca de 15.000 kilómetros en cada tramo migratorio y necesitan descansar y alimentarse antes de continuar viaje, por lo que hay que mantener distancia, evitar molestias y controlar a las mascotas.
2TK se transformó así en una especie “bandera” para la conservación de las aves playeras y en un visitante que cada año vuelve a poner a Punta del Este en una de las grandes rutas migratorias del continente.










































