De acuerdo a datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la región se consume un 40% más que el promedio mundial y los patrones de consumo son riesgosos.
“El alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos, incluyendo varios tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, hepatopatías, trastornos mentales y lesiones. También está asociado con importantes consecuencias sociales, como la violencia interpersonal y doméstica, los accidentes de tránsito, la pérdida de productividad y los elevados costos económicos para los sistemas de salud y las sociedades”, indicó la OPS.
Más de la mitad (54%) de la población adulta de las Américas consume alcohol, y el consumo promedio entre bebedores supera los 15 litros de alcohol por persona.
En varios países de la región, los hombres presentan niveles mayores de consumo y daño relacionados con el alcohol, aunque el consumo entre mujeres va en aumento.
“El estigma y la discriminación contra las personas con trastornos por uso de sustancias dificultan su acceso a los servicios de salud y tratamiento”, advirtió la OPS.
La organización informó que el alcohol es un factor de riesgo en más de 200 enfermedades y trastornos de salud, entre las que se incluyen el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades hepáticas, los trastornos mentales y las lesiones.
“La mayoría de las muertes relacionadas con el alcohol se deben a enfermedades no transmisibles como el cáncer, enfermedades cardiovasculares, las hepatopatías, así como traumatismos y violencias”, agregó la OPS.








































