El pasado 22 de julio, la visita del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, a su par uruguayo, Yamandú Orsi, selló un compromiso de alto nivel. Entre los acuerdos firmados, destacó el enfocado en “cooperación al desarrollo e igualdad”.
Ambos mandatarios reafirmaron la voluntad de promover la igualdad de género real y efectiva y su compromiso firme con la erradicación de todas las formas de violencia contra las mujeres, celebrando la cooperación bilateral en esta materia.
AQUEOS nace precisamente en este marco de intercambio de buenas prácticas y transferencia de conocimiento; una iniciativa binacional que parte de una premisa fundamental: si no se interviene sobre las causas profundas de la violencia, esta inevitablemente vuelve.

Responsabilidad colectiva
En la Ilíada, los AQUEOS eran el colectivo de guerreros griegos en Troya. Más allá de figuras heroicas como Aquiles, el relato épico expone el inmenso costo colectivo de la violencia alimentada por la ira y el orgullo individual; la furia de Aquiles resultó en pérdidas devastadoras para su propio grupo.
El nombre AQUEOS simboliza precisamente eso: un espejo que confronta al varón con la realidad de que el ejercicio de la violencia y el mal manejo de los impulsos no son asuntos privados. Son fallas sistémicas que imponen sufrimiento a todo el entorno, parejas, hijos, hijas y la comunidad entera y exigen una respuesta enfocada en la responsabilidad y la deconstrucción de los modelos de masculinidad rígidos y dañinos.
Una respuesta especializada en salud mental
AQUEOS es una iniciativa presentada recientemente ante el Ministerio de Salud Pública (MSP) en el marco del programa Acción País – Salud Menta, cuyo objetivo es fortalecer el rol de la sociedad civil.
El pasado 10 de noviembre, el equipo de AQUEOS fue convocado por el MSP a un encuentro significativo en el Auditorio Nacional del SODRE. Allí pudieron conectar con más de 250 propuestas de organizaciones civiles de todo el país. Este mapeo subraya el rol vital de estas organizaciones para atender las necesidades de salud mental del país.
El objetivo del Estado es apoyar a las organizaciones de la sociedad civil para atender aquellas realidades en donde el Estado no llega por sí mismo, comentó Martín Correa, cofundador del programa.
Experiencia y evidencia:
El programa une la experticia uruguaya con las mejores prácticas europeas, en un trabajo coordinado entre el psicólogo uruguayo Martín Correa y la Trabajadora Social española Victoria Belmonte, residente en Cartagena, España.
Más allá de las credenciales individuales, lo que define a este equipo es la profundidad de su trayectoria.
Correa y Belmonte acumulan más de dos décadas de trabajo dedicado en los ámbitos clínico, social y penitenciario, especializándose en colectivos en exclusión social y vulnerabilidad.
Victoria Belmonte, con vasta experiencia en el sistema penitenciario español y el trabajo comunitario, observó una pieza faltante en la intervención con varones que ejercen violencia: “Analizamos que si no se trabajaba con el hombre, no se cierra el círculo. Es esencial trabajar sobre las causas de la violencia y la deconstrucción de los patrones masculinos aprendidos para evitar la repetición de conductas agresivas o de control”.
El foco, señala Belmonte, está en establecer vínculos que sirvan para acompañarlos en sus procesos de repetición de patrones, rompiendo el círculo de la violencia.
Ambos profesionales comparten una convicción basada en años de intervención: “La violencia no empieza con el golpe. Inicia antes, en la inseguridad, el miedo y en una cultura que enseña a dominar a cualquier costo”.

Un Modelo de Vanguardia para Uruguay
AQUEOS apuesta a un cambio real basado en la evidencia científica y los modelos más avanzados de Europa. El programa propone un abordaje integral, fortaleciendo la red entre el sistema de justicia, los servicios de salud y el trabajo social para una respuesta unificada.
¿Cómo funciona?
El programa se constituye como un dispositivo terapéutico y psicoeducativo especializado en salud mental. Funciona como una solución de derivación clave para el sistema de justicia (jueces, fiscalías) y equipos legales, ofreciendo una alternativa efectiva y estructurada. También se puede acceder por consulta espontánea.
La metodología combina sesiones grupales, que promueven la confrontación de patrones y el apoyo entre pares, con sesiones individuales para un plan personalizado. Se fundamenta en herramientas clínicas de probada eficacia integradas con una sólida perspectiva de género y derechos humanos.
Cada varón es evaluado rigurosamente al inicio y al cierre. Se utilizan protocolos internacionales estandarizados de evaluación de riesgo (como los modelos SARA o VFR). Además de un diagnóstico psicológico, se realiza un diagnóstico social que valora las áreas afectadas en su yo social para conseguir una integración plena en su entorno y su equilibrio como persona.

El programa pone especial incidencia en la evaluación a largo plazo, midiendo el impacto no solo a los seis meses, sino en un periodo amplio, funcionando también como soporte ante sospechas de una posible recaída.
Está dirigido a varones mayores de 18 años que cuestionan sus conductas violentas y desean iniciar un proceso terapéutico, así como a aquellos en procesos judiciales, con o sin medidas alternativas a la prisión. No todos los perfiles son aptos; se realizan entrevistas exhaustivas para asegurar la idoneidad del participante.
Foco estratégico: Maldonado como epicentro del cambio
Aunque el trabajo directo es con los varones, el objetivo prioritario es siempre la seguridad colectiva. Cada cambio individual mejora la protección de mujeres, niñas, niños y adolescentes, y fortalece la convivencia social.
El programa adapta modelos de vanguardia, superando las limitaciones de intervenciones realizadas únicamente en contextos de encierro o desde una óptica puramente punitiva.
“Un trabajo de autoconocimiento y fortalecimiento de vínculos profundos no se puede realizar eficazmente desde una mirada de castigo hacia los varones”, señala Belmonte. Por ello, el programa tiene una gran base en trabajar en comunidad.
Actualmente, AQUEOS avanza en Uruguay fruto de esta cooperación binacional y en línea con los objetivos del MSP. El equipo ya mantiene reuniones con autoridades nacionales y departamentales, con un especial interés en instalar la base de operaciones en Maldonado.
Para un departamento como Maldonado, con dinámicas sociales complejas, crecimiento poblacional y desafíos específicos en materia de seguridad y género, AQUEOS representa una gran oportunidad.
Ofrece una herramienta sofisticada y basada en evidencia internacional para cumplir con sus objetivos de planificación y protección a la infancia y las mujeres en la región.
AQUEOS parte de la base de que para prevenir eficazmente, es necesario un acompañamiento especializado.

Whatsapp: Martín Correa | Linkedin: martincorreauy
Whatsapp: Victoria Belmonte



































