La Dirección Nacional de Bomberos reiteró el llamado a la población a reforzar las medidas de prevención al utilizar sistemas de calefacción y otros elementos que puedan generar incendios, tras la tragedia ocurrida el pasado sábado en el barrio Piedras Blancas de Montevideo, donde tres integrantes de una misma familia perdieron la vida.
El vocero de Bomberos, Sebastián Camejo, informó que desde el inicio de la actual temporada de bajas temperaturas ya fallecieron 18 personas como consecuencia de incendios registrados en viviendas.
Añadió que durante el invierno aumenta el riesgo de este tipo de siniestros, especialmente en hogares donde las familias recurren a métodos alternativos para calefaccionarse o cocinar debido a situaciones de vulnerabilidad.
“Aumenta el riesgo cuando, en situaciones de vulnerabilidad, las personas se calientan, calefaccionan y cocinan con lo que pueden. Por eso es importante que este mensaje llegue a todos los hogares y que pongan énfasis en lo que están haciendo, porque nos va la vida en esto”, expresó.
El vocero advirtió que un pequeño descuido puede tener consecuencias fatales e insistió en la importancia de revisar periódicamente el estado de estufas, braseros, chimeneas y demás dispositivos utilizados para combatir el frío.
Balance preocupante
Las cifras de los últimos años reflejan la gravedad de la situación. Durante 2025, un total de 45 personas fallecieron en incendios de estructuras domésticas, mientras que 2024 cerró con 63 víctimas fatales, convirtiéndose en uno de los años con mayor cantidad de muertes por esta causa.
Bomberos señaló que el balance definitivo de la presente temporada invernal se realizará una vez finalizado el período de frío, aunque las estadísticas actuales ya generan preocupación por el número de víctimas registradas.
Finalmente, Camejo reiteró el pedido a la ciudadanía para adoptar conductas preventivas dentro de los hogares.
Las autoridades recuerdan que la prevención es la principal herramienta para evitar incendios en el hogar y recomiendan no dejar estufas o braseros encendidos sin supervisión, mantener los sistemas de calefacción en buen estado y evitar sobrecargar las instalaciones eléctricas, especialmente durante los meses de invierno.













































