El médico especialista en Medicina Transfusional y director técnico del Hemocentro de Maldonado, Jorge Curbelo, difundió una carta pública en respuesta a las declaraciones del empresario argentino Alberto Samid, quien tras haber estado internado en Maldonado cuestionó públicamente la calidad de la medicina uruguaya.
Samid había sido ingresado días atrás en el Sanatorio Cantegril a raíz de un cuadro viral. Posteriormente fue trasladado en vuelo sanitario a Buenos Aires para continuar su recuperación. Una vez en Argentina, el empresario realizó duras críticas al sistema de salud uruguayo y afirmó: “Si hoy estaba en Uruguay y no llegaba ayer como llegué (a Buenos Aires), hoy estaría en Uruguay pero en un cajón”.
Ante estas expresiones, Curbelo -médico nacido, criado y residente en el departamento de Maldonado- consideró necesario realizar precisiones “como profesional de la salud y como ciudadano”, al entender que tales afirmaciones ponen en duda la calidad asistencial del departamento y, por extensión, del sistema sanitario nacional.
En su carta, sostuvo que Maldonado y Punta del Este han demostrado en múltiples oportunidades su capacidad técnica, humana y organizativa para atender situaciones de alta complejidad, recibiendo cada año a miles de ciudadanos uruguayos y extranjeros en instituciones públicas y privadas con estándares equiparables a centros de referencia internacional.
El especialista subrayó que el sistema local cuenta con tecnología diagnóstica y terapéutica acorde a estándares actuales, disponibilidad de medicación para patologías agudas y crónicas, protocolos clínicos alineados con guías internacionales, equipos multidisciplinarios y redes de interconsulta inmediata cuando el caso lo requiere.
También destacó la actualización permanente de los profesionales a través de su participación en sociedades científicas regionales e internacionales.
Curbelo señaló que las declaraciones del empresario deben entenderse en el marco de una experiencia personal atravesada por una situación de enfermedad, que naturalmente genera preocupación y sensibilidad. No obstante, afirmó que una vivencia individual no constituye una evaluación técnica del sistema sanitario en su conjunto, el cual debe valorarse mediante indicadores objetivos, resultados clínicos y estándares internacionales.
Asimismo, recordó la tradición académica de la medicina uruguaya, mencionando aportes históricos de referentes como el Prof. Dr. Atilio Morquio, el Prof. Dr. Eduardo Palma y el Prof. Dr. Roberto Calderón García, y aludiendo también al Dr. René Favaloro como ejemplo de la tradición de cooperación e intercambio científico en la región.
En el tramo final de la carta, el médico afirmó que cuando se sostiene que en Punta del Este no se dispone de tecnología o medicación adecuada, esas expresiones no reflejan la realidad asistencial del departamento. “La crítica fundada siempre es bienvenida, porque permite mejorar. Lo que no contribuye es la descalificación sin sustento técnico ni responsabilidad pública”, expresó.
Curbelo concluyó señalando que la reputación sanitaria de un país es un patrimonio colectivo y que defender el sistema de salud es una responsabilidad hacia los profesionales, las instituciones y los pacientes que depositan su confianza en él.
“La salud de una comunidad es un valor sagrado. Y quienes la cuidamos tenemos el deber irrenunciable de defenderla con verdad y con dignidad”, finalizó.
























































