El Instituto Nacional de Estadística (INE) presentó los resultados finales del relevamiento nacional. El ajuste al alza se explica por la implementación de nuevas metodologías de verificación y el cruce de registros administrativos que permitieron identificar una omisión inicial.
Este martes 14 de mayo, el Poder Ejecutivo y el Instituto Nacional de Estadística (INE) presentaron formalmente los datos definitivos del Censo de Población, Hogares y Viviendas 2023. La instancia, que cierra un proceso de recolección y análisis de tres años, arrojó una cifra poblacional que corrige las estimaciones previas, incorporando a miles de ciudadanos que no habían sido captados en la primera fase del operativo.
Según los datos oficiales publicados por Presidencia de la República, Uruguay cuenta con una población que supera los 3,4 millones de habitantes. El dato más relevante fue la confirmación de que unas 350.000 personas no habían sido contabilizadas originalmente, lo que obligó a un exhaustivo proceso de revisión técnica.
¿Por qué hubo 350.000 personas sin registrar?
De acuerdo con lo informado por el director del INE, Marcelo Bisogno, y consignado por medios como Subrayado, esta brecha no respondió a un error de cálculo, sino a las dificultades propias de un censo que combinó por primera vez la modalidad digital con la presencial en un contexto de cambios en la movilidad de los hogares.
Bisogno señaló que la omisión censal «fue históricamente grande», ya que el 10,3% de la población no fue contabilizada. Afirmó que es un problema que pasa no solo en Uruguay sino en otras partes del mundo.
En cuanto a las edades, la omisión estuvo principalmente en el tramo entre 25 y 35 años, y en el rango de 0 a 5 años, faltó censar el 17% de esa población, según el director del INE.
Los motivos principales de esta omisión inicial fueron:
- Dificultades de acceso: Hogares donde los censistas no pudieron concretar la entrevista tras reiteradas visitas.
- Inconsistencias en el censo digital: Situaciones donde el formulario fue iniciado pero no finalizado correctamente.
- Cruce de registros administrativos: Para subsanar estos vacíos, el INE recurrió al cruce de bases de datos del Estado (BPS, salud, educación), lo que permitió identificar y validar la existencia de estas personas que efectivamente residen en el país pero no habían respondido al llamado censal directo.
Pobreza y asentamientos: El dato social
Dentro del desglose de los datos finales, se destaca una cifra que pone el foco en la vulnerabilidad social: de la población total, aproximadamente 34.500 personas residen en asentamientos irregulares. Este dato es considerado clave por las autoridades para la planificación de políticas de vivienda y saneamiento en los próximos años, ya que permite geolocalizar con precisión las zonas de mayor carencia habitacional.
Envejecimiento y demografía
El informe del INE ratifica la tendencia que Uruguay viene mostrando en las últimas décadas: un envejecimiento sostenido de la población y una baja tasa de natalidad.
Desde la Torre Ejecutiva, se enfatizó que contar con estos datos finales «limpios» es fundamental para la transparencia democrática y la asignación eficiente del gasto público.
































































