El Poder Ejecutivo deberá definir en las próximas horas los precios de los combustibles que comenzarán a regir desde el 1º de setiembre, en un escenario marcado por una fuerte presión sobre el gasoil y un incremento mucho más moderado en las naftas.
El último informe de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA), correspondiente al período comprendido entre el 26 de julio y el 25 de agosto, muestra una nueva suba en los Precios de Paridad de Importación (PPI), cálculo técnico basado en la evolución de los combustibles en la costa del Golfo de México.
En el caso de la nafta Súper 95, el valor de referencia ex planta de La Teja, incluyendo agrocombustibles, aumentó 1,5% frente al mes móvil anterior. Para el gasoil, en cambio, el incremento alcanzó 14,2%, reflejando una presión internacional considerablemente mayor.
Si se utiliza exclusivamente el PPI correspondiente al último mes e incorporan el factor de ajuste, los márgenes de distribución, tasas e impuestos, el precio de referencia de la Súper 95 alcanza los $89,54 por litro, mientras que el Gasoil 50S se ubica en $73,18.
Frente a los precios actualmente vigentes, de $88,67 para la nafta Súper y $58,68 para el Gasoil 50S, esto representaría una diferencia de $0,87 en la gasolina y de $14,50 en el gasoil.
Sin embargo, esos números no significan que el incremento vaya a trasladarse automáticamente a los surtidores.
Bajo la metodología vigente, que toma un promedio de los PPI de los últimos meses, URSEA calculó para setiembre valores de referencia de $89,26 para la Súper 95, $92,02 para la Premium 97 y $69,70 para el Gasoil 50S.
La diferencia entre ambos cálculos cobra especial relevancia en un contexto de volatilidad internacional. Durante agosto, el Gobierno ya había resuelto mantener congelados los precios pese a que los valores técnicos sugerían aumentos, particularmente en el gasoil.
Será ahora el Poder Ejecutivo quien determine cuánto de esas variaciones internacionales trasladará efectivamente al consumidor y qué mecanismos utilizará para amortiguar el impacto.
La resolución final establecerá los precios que regirán desde el 1º de setiembre, con especial atención puesta sobre el gasoil, que vuelve a mostrar la mayor presión al alza.










































