Un error insólito terminó siendo determinante para esclarecer una serie de delitos en Maldonado y Punta del Este. Un hombre de 40 años, con múltiples antecedentes penales, fue formalizado por la Justicia tras ser vinculado a varios hurtos y una rapiña, luego de dejar su propia billetera en el apartamento que había desvalijado.
El episodio inicial ocurrió en la noche del 29 de marzo, cuando el servicio de emergencias 9-1-1 recibió una denuncia por hurto en un edificio ubicado sobre la avenida Gorlero, en Punta del Este. Efectivos de la Seccional Décima acudieron al lugar, donde una pareja de turistas extranjeros relató que, durante su ausencia, un desconocido ingresó al apartamento y se llevó diversos objetos, entre ellos una mochila, calzado deportivo, pertenencias personales y mil dólares en efectivo.
Sin embargo, al regresar, las víctimas encontraron una campera ajena en el interior del inmueble. Dentro de ella había una billetera con documentación, lo que permitió identificar rápidamente al presunto autor. El documento correspondía a un individuo con 14 antecedentes penales, lo que activó de inmediato la intervención de Fiscalía y la orden de detención.
La investigación avanzó rápidamente y sumó un nuevo hecho al día siguiente. El 30 de marzo por la noche, un hombre denunció haber sido víctima de una rapiña en la zona de avenida España y Rambla Williman, donde fue amenazado con un arma blanca y despojado de su bicicleta.
Minutos después, efectivos policiales lograron ubicar al sospechoso en las inmediaciones, caminando junto al birrodado debido a una falla mecánica. En el procedimiento se incautaron la bicicleta, una cuchilla de carnicero y un reloj que pertenecería a una de las víctimas del día anterior.
Tras ser conducido a Fiscalía y prestar declaración, el caso fue elevado a la sede judicial. Finalmente, el 31 de marzo, el Juzgado Letrado de 11° turno dispuso la formalización del individuo por tres delitos de hurto -uno de ellos agravado- y un delito de rapiña agravada.
Como medida cautelar, la Justicia determinó prisión preventiva por 180 días mientras continúa la investigación. El caso dejó en evidencia cómo un descuido del propio autor puede resultar clave para su identificación y detención.






















































