Oriundo de Maldonado y con casi 70 años, es una de las figuras más emblemáticas de la Corrida San Fernando. Con una historia tan singular como inspiradora, participó en las 52 ediciones de la tradicional competencia, todas ellas corriendo descalzo, una particularidad que lo distingue desde su primera participación en 1974.
Teijón comenzó a correr sin calzado en sus inicios como un símbolo de libertad, en un contexto marcado por la dictadura y por la difícil situación económica de su familia. “Empecé a correr descalzo porque mi familia era muy humilde y no había plata para comprar calzado deportivo. Lo tomé como una filosofía de vida y por eso sigo corriendo de esa manera”, expresó.
Desde aquella primera San Fernando hasta la edición actual, no solo estuvo presente en todas las largadas, sino que también completó cada una de las carreras. Consultado sobre si había corrido todas las ediciones, fue contundente: “Todas corrí, todas llegué”.
Tras completar una nueva San Fernando, el histórico corredor aseguró sentirse muy bien y destacó el acompañamiento del público a lo largo del recorrido. “Impresionante el aliento de la gente en todo el camino, la verdad que me voy agradecido”, señaló.
Sobre su decisión de continuar corriendo descalzo, explicó que se trata de un tributo a su infancia y una costumbre que aún mantiene. Sin embargo, aclaró que no recomienda esta práctica: “Es un entrenamiento de años, no se lo recomiendo a nadie porque es perjudicial para la columna”.
























































