El Día de la Lealtad Peronista volvió a movilizar este 17 de octubre a distintos sectores del justicialismo argentino, con actos y concentraciones en varios puntos del país y una convocatoria central por la tarde frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner, en el barrio porteño de Constitución.
Durante la mañana, el gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó una actividad en La Matanza, mientras que el diputado nacional Máximo Kirchner participó de un acto en Chaco junto a Jorge Capitanich. Las distintas convocatorias reflejaron también las diferencias internas que atraviesa actualmente el peronismo.
Más tarde, militantes y organizaciones se concentraron en inmediaciones de San José 1111, donde la exmandataria cumple prisión domiciliaria tras la condena en la causa Vialidad. Cristina Kirchner salió al balcón para saludar a quienes se movilizaron hasta el lugar.
En ese marco, el Partido Justicialista difundió un documento en el que comparó la situación de la expresidenta con la proscripción sufrida por Juan Domingo Perón y reclamó su libertad.
“No se trata de justicia: se trata de proscripción”, afirmó el PJ, que sostuvo que la inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos constituye, a su entender, “el verdadero objetivo de la persecución”. Se trata de una posición partidaria, cuestionada desde otros sectores políticos y jurídicos.
El comunicado convocó a militantes, organizaciones, trabajadores y sectores democráticos a “luchar y construir las condiciones políticas necesarias” para revertir la situación de la exmandataria.
De esta forma, el 17 de octubre volvió a combinar este año la tradicional movilización del peronismo con el escenario judicial de Cristina Kirchner y las distintas expresiones internas que hoy conviven dentro del movimiento.








































