El «alto volumen de lluvias de los últimos meses ha afectado sensiblemente la red de caminería rural departamental», explicó el ministro de Transporte y Obras Públicas, José Luis Falero.
El Gobierno declaró la emergencia nacional vial a raíz del deterioro de los caminos rurales provocado por las lluvias y ante el inminente inicio de la cosecha de soya, que implica una gran movilización de carga.
«Hoy, ante el advenimiento de la cosecha de soya, existe una preocupación entendible» y se activó la medida a pedido del Congreso de Intendentes (que reúne a los intendentes de los 19 departamentos), explicó Falero al canal 12..
«Donde falte ayuda, va a estar el Poder Ejecutivo dando una mano», afirmó el ministro en otras declaraciones difundidas este viernes por la Presidencia de Uruguay al explicar que «es necesario arrancar y terminar cuanto antes porque la cosecha no da tregua».
La declaración de emergencia implica que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas se encargue de reparar directamente los caminos que presenten una «situación más crítica» y habilita recursos para realizar contrataciones directas, informó la Presidencia de la República.
La soya pasó de ser el segundo bien exportado en 2022 al octavo en 2023 con envíos por 414 millones de dólares afectada al igual que otros cultivos de verano por la peor sequía en siete décadas.
























































