En un paso que marca un antes y un después para la formación en salud en Uruguay, la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y la Facultad de Medicina de la Universidad de la República lanzaron en Maldonado el Programa de Descentralización Estratégica, una iniciativa orientada a fortalecer la capacitación de médicos fuera de Montevideo y responder a las necesidades del sistema sanitario en el interior del país.
El acto tuvo lugar en el Aula Magna del Centro Universitario Regional del Este (CURE) y contó con la presencia de destacadas autoridades nacionales y departamentales, entre ellas el intendente de Maldonado, Miguel Abella, y el subsecretario de Salud Pública, Leonel Briozzo. Las exposiciones centrales estuvieron a cargo del presidente de ASSE, Álvaro Danza; el decano de la Facultad de Medicina, Arturo Briva; y la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg.
La propuesta se inscribe en una estrategia de largo aliento que busca revertir la histórica concentración de la formación médica en la capital, promoviendo el desarrollo de capacidades en el interior. En ese sentido, Danza calificó el programa como “un paso potente” dentro de una política más amplia de fortalecimiento de los recursos humanos en salud, vinculada al histórico esquema de Unidades Docentes Asistenciales (UDAS). Según explicó, la iniciativa permitirá consolidar al prestador público como una verdadera plataforma de formación a escala nacional.
El nuevo subprograma apunta a descentralizar tanto la formación de grado -especialmente en los tramos finales de la carrera de Doctor en Medicina- como la de posgrado, con especial énfasis en áreas críticas para el sistema sanitario. Para ello, ASSE destinará una inversión de 15 millones de pesos en Maldonado, que permitirá la incorporación de 17 profesionales en especialidades clave como Medicina Familiar y Comunitaria, Pediatría, Ginecología, Medicina Interna, Cirugía General, Urología y Nefrología, además de ampliar las horas docentes en otras disciplinas.
Uno de los pilares del programa será la asignación de 300 horas semanales de trabajo docente-asistencial en el departamento, lo que impactará directamente en más de 72.000 usuarios de ASSE. “Necesitamos formar profesionales en el interior y generar condiciones para que se radiquen allí. Ese es un cambio de modelo imprescindible”, subrayó Danza, enfatizando la necesidad de construir un sistema más equilibrado territorialmente.
Por su parte, Briva destacó el carácter histórico y colectivo de este tipo de iniciativas, en el marco de los 150 años de la Facultad de Medicina. El decano sostuvo que la descentralización de la educación superior responde a un mandato institucional profundo, que trasciende coyunturas políticas y lógicas de mercado. “Es el esfuerzo de generaciones que entendieron que acercar la formación al territorio es una condición necesaria para el desarrollo del país”, afirmó.
Asimismo, remarcó que la consolidación de polos formativos en el interior requiere no solo voluntad política, sino también volumen asistencial y una fuerte articulación con los servicios de salud. En Maldonado, ese objetivo se materializa a través del trabajo conjunto entre los hospitales de Maldonado y San Carlos, que funcionarán como escenarios clave para la formación clínica.
En tanto, la ministra Lustemberg calificó la jornada como “un hito histórico” tanto para el departamento como para el sistema de salud en su conjunto. La jerarca destacó que el programa no solo fortalece la formación académica, sino que también eleva la calidad de la atención y contribuye a reducir las inequidades en el acceso a servicios de salud. “Esta es la verdadera descentralización: la que permite que los profesionales se formen y trabajen en sus territorios, generando redes de apoyo y mejorando la resolución de casos complejos”, señaló.
La ministra también hizo hincapié en los desafíos pendientes del sistema, particularmente en lo que refiere a tiempos de espera y acceso a determinadas especialidades, en un contexto donde Uruguay presenta altos niveles de inversión sanitaria pero aún enfrenta brechas territoriales.
Desde ASSE y la Facultad de Medicina coincidieron en que esta iniciativa no es un hecho aislado, sino parte de una política sostenida de descentralización que busca generar impacto directo tanto en la formación de los futuros profesionales como en la calidad de la atención que reciben los usuarios del sistema público.
Con Maldonado como punto de partida, el programa proyecta sentar las bases de un modelo más equitativo, donde el acceso a la formación y a la salud de calidad no dependa del lugar de residencia, sino que se convierta en un derecho efectivo para todos los uruguayos.

























































