El ministro del Interior, Carlos Negro, dijo en el Parlamento que en 2025 hubo una disminución de 4,7% en los delitos con respecto al año anterior. De acuerdo a las cifras que manejó el jerarca, todos los indicadores bajaron, excepto el abigeato, que creció de 867 casos a 965.
Negro concurrió a la Comisión de Presupuesto con Hacienda de la Cámara de Diputados a explicar el proyecto de Rendición de Cuentas del Ministerio del Interior. En esa instancia, realizó una comparación de la situación a nivel de seguridad del año pasado con respecto al 2024, último de la administración de Luis Lacalle Pou.
En relación a los homicidios, explicó Negro, la cifra del año pasado fue de 369, frente a 382. Los hurtos, en tanto, cayeron de 109.413 en 2024 a 100.009; y las rapiñas de 17.490 a 15.655.
Frente a los legisladores, el ministro Negro advirtió que se está frente a “una criminalidad compleja, sofisticada, que en el Uruguay tiene sus particularidades, con una desorganización, atomización, división entre una cantidad muy importante de clanes criminales”.
Eso determina que esos grupos criminales estén “permanentemente en lucha entre sí”, generando muertes en las diferentes acciones violentas. “La disponibilidad de las armas de fuego es un componente indispensable para ellos y en el país lo tienen, dada la cantidad de armas que existe en el mercado ilegal —algunas provenientes del mercado ilegal, otras provenientes del mercado legal—, nutriendo a un mercado negro de armas que en Uruguay es muy llamativo y está en los primeros niveles de la región y del mundo”, advirtió el ministro.
“El narcotráfico y el crimen organizado son el escenario de estas bandas criminales o el estímulo para estas bandas criminales, que ven en el tráfico de drogas su principal fuente de ingresos”, agregó Negro.
El ministro explicó que el gobierno de Yamandú Orsi trabaja para reducir la violencia. En ese sentido, señaló: “Sabemos que los mercados de la droga llevan a la violencia y a la lucha por los territorios y los mercados de las bandas criminales”. Por lo tanto, dijo, se deben fortalecer las capacidades de inteligencia e investigación para desarticular esas redes de tráfico.
En otro tramo de su intervención, el titular de Interior advirtió sobre el vínculo entre jóvenes y grupos criminales. “Debemos trabajar fuertemente en reducir el reclutamiento y las trayectorias de violencia que tienen muchos jóvenes y adolescentes de nuestro país que, como sabemos, empiezan a integrar las bandas criminales como único estímulo, razón de vida y futuro”, dijo.
Por eso, el gobierno resolvió fortalecer los programas Más Barrio y Pelota al Medio, que pasaron a tener una “relevancia muy especial” para pasar de ser “secundarios” a “rutilantes”.
Con respecto al combate al narcotráfico, el ministro añadió que el año pasado se realizaron más de 2.000 allanamientos en todo el país, se lograron desarticular 900 bocas de venta de drogas y se incautaron nueve toneladas de estupefacientes. En total, hubo más de 2.700 personas condenadas por delitos vinculados al narcotráfico y al lavado de activos.











































