Un primer cargamento de 15 toneladas de ayuda humanitaria partió desde Uruguay con destino a Venezuela como parte de una acción conjunta impulsada por el Gobierno y el PIT-CNT para asistir a las miles de personas afectadas por los terremotos que golpearon al país sudamericano.
La iniciativa constituye la primera entrega de asistencia organizada desde Uruguay y busca contribuir a aliviar la emergencia que atraviesan las comunidades damnificadas por el desastre natural, que dejó un elevado número de víctimas fatales, edificios destruidos y cientos de miles de personas con necesidades urgentes.
El secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, Martín Ford, destacó la rápida coordinación alcanzada entre el movimiento sindical, organizaciones sociales, ciudadanos venezolanos residentes en Uruguay y el Gobierno nacional para concretar el envío de la ayuda en pocos días.
Ford recordó que los sismos provocaron una grave crisis humanitaria, con más de 4.500 fallecidos confirmados oficialmente, alrededor de 150 edificios completamente derrumbados y una enorme cantidad de personas que perdieron sus hogares o resultaron afectadas por la catástrofe.
En ese contexto, señaló que el movimiento sindical entendió que debía involucrarse activamente en las tareas de cooperación internacional y canalizar la solidaridad expresada por numerosos colectivos y ciudadanos uruguayos.
El dirigente explicó que, antes de definir el contenido de la asistencia, el PIT-CNT mantuvo una reunión con el cónsul de Venezuela en Uruguay, Pedro Sassone, quien detalló las prioridades establecidas por las autoridades venezolanas para enfrentar la emergencia.
Según indicó, la primera etapa estuvo centrada en las tareas de rescate y búsqueda de sobrevivientes; posteriormente, el esfuerzo se orientó a garantizar atención sanitaria y alimentos para la población afectada, mientras que las próximas acciones estarán dirigidas a la reconstrucción de las zonas devastadas.
Desde la central sindical adelantaron que esta primera remesa no será la única y que ya se evalúan nuevas iniciativas de cooperación para continuar apoyando a las comunidades venezolanas durante el proceso de recuperación, en función de las necesidades que vayan surgiendo en las distintas etapas de la emergencia.













































