El presidente Lula da Silva y el candidato opositor Flavio Bolsonaro son los favoritos, pero ninguno llegaría a la mayoría requerida, por lo que será necesaria una segunda vuelta, donde deberán contar con adhesiones de votantes de los otros once postulantes.
También se elegirán gobernadores de algunos estados, los integrantes de la Cámara de Diputados y parte de la Cámara de Senadores.
Las encuestas dan un empate técnico en la segunda vuelta entre el mandatario y el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Ayer estaba previsto el último debate presidencial entre todos los postulantes, pero la cadena TV Globo decidió suspenderlo, alegando que las condiciones de algunos postulantes interferían en algunas de las condiciones pactadas en un inicio.
La principal polémica surgió luego de que Lula no quisiera participar de uno de los encuentros alegando que era infructífero, lo que generó una andanada de críticas porque se lo acusó de querer huir de la polémica.
Antes de la suspensión del debate, una jueza había prohibido que se exhibiera el atril vacío de Lula durante el intercambio, como había ocurrido en la primera instancia.
La situación de Brasil también tiene su impacto a nivel local, porque el gobierno uruguayo aguarda expectante el resultado, porque Lula se trata de un aliado regional. Para diciembre, la coalición de izquierda tiene previsto realizar un acto de homenaje al actual mandatario, independientemente del resultado.
Según publicó El Observador, se realizará un acto de masas en el Parque Batlle de Montevideo y se le concederá el Premio Pepe Mujica, una nueva distinción que comenzará a entregarse a partir de este año. La fecha elegida coincide con la realización de la cumbre del Mercosur en Uruguay.











































