La abogada Patricia Márquez, vocera de los empresarios del proyecto residencial La Carolina del Mar que se ejecuta en Manantiales -sobre la Ruta 10 frente a la Laguna Blanca- aseguró que un grupo de trabajadores que quería continuar con sus tareas fue agredido durante la asamblea convocada por el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca), en el marco del paro y las medidas sindicales que se desarrollan en el sector.
En declaraciones a Telenoche, Márquez sostuvo que la situación generó preocupación entre los propietarios del barrio privado, ya que «la responsabilidad de todo lo que sucede en un barrio privado es de los propietarios», y lamentó que «no se hayan respetado los derechos de trabajadores que hoy no querían participar de una asamblea».
Según explicó, el conflicto comenzó la semana pasada cuando, según la versión empresarial, integrantes del sindicato ingresaron al predio «de forma violenta» y retiraron el riel del portón para acceder al lugar. Posteriormente, afirmó, se alcanzó un acuerdo para permitir el ingreso «de forma pacífica y brindarles un espacio» para realizar las reuniones sindicales.
Márquez indicó que, una vez dentro del predio, comenzaron a convocar a trabajadores de distintas obras en construcción. De acuerdo con su relato, algunos empleados manifestaron su intención de seguir trabajando y no participar de la asamblea, lo que habría derivado en insultos y posteriormente en agresiones físicas entre los presentes.
Los incidentes ocurrieron el lunes 27 de julio durante una nueva jornada de paro y movilización del Sunca en la obra de La Carolina del Mar, donde desde hace varios días se vienen realizando asambleas en el marco de la negociación colectiva del sector. Durante la jornada, los portones del predio permanecieron cerrados y al lugar arribaron trabajadores de otras obras para participar de la convocatoria.
La asamblea se desarrolló en un clima de tensión debido a las diferencias sobre el lugar donde debía llevarse a cabo. Días atrás, la empresa había sostenido que el predio es un ámbito privado y que no correspondía el ingreso de trabajadores afiliados al sindicato para realizar reuniones en su interior. En ese contexto, este lunes se registraron forcejeos y peleas entre algunos participantes.
El conflicto se enmarca en las negociaciones que mantienen el Sunca y las cámaras empresariales por el convenio colectivo. A esa situación se suma el diferendo relacionado con el suministro de hormigón, que, según las empresas constructoras, ya provocó el envío al seguro de paro de más de 500 trabajadores en Maldonado. Los empresarios sostienen que las interrupciones durante el vertido del hormigón generan importantes demoras en las obras y pérdidas económicas.









































