Ayer miércoles se reunió la comisión de estatuto con los clubes, integrantes del comité ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y la Mesa Ejecutiva, pero las partes parecen haberse alejado aún más por cuestiones que no parecen estar directamente vinculados al reclamo de los futbolistas y los salarios de la Segunda División.
Tras una semana sin avances en las negociaciones ni cambios en el Estatuto del Jugador que exigen el gremio de futbolistas, tanto la Primera como la Segunda División de fútbol continuarán sin actividades, manteniendo las medidas de fuerza que impiden el desarrollo de la competencia desde el jueves pasado.
El grupo de nueve instituciones que forman la Unión de Clubes (Cerro, Cerro Largo, Danubio, Defensor Sporting, Fénix, Liverpool, Peñarol, River Plate, Wanderers, Bella Vista, Juventud, Potencia, Progreso, Rampla Juniors y Uruguay Montevideo) hizo pública su intención de no negociar más con Ignacio Alonso, presidente de la AUF, en el rol de mediador, así como tampoco lo hará mientras los futbolistas no levanten la huelga.
Los planteos generaron rispideces entre los delegados y algún intercambio que incluso llegó a las redes.
























































