En una apuesta que redefine su perfil tradicional, el complejo Solanas comenzó a posicionarse como mucho más que un destino turístico. Con el lanzamiento de un curso inédito de Liderazgo y Gerencia de Hoteles, el emprendimiento da un paso firme hacia su transformación en un polo de formación de alto nivel, integrando turismo, educación y desarrollo profesional.
La propuesta académica, dirigida por Remo Monzeglio y respaldada por el Instituto Técnico Hotelero del Uruguay, marca un hito en la capacitación del sector en el país. Se trata de un programa intensivo compuesto por 20 clases de tres horas, orientado a mandos medios, empresarios hoteleros, integrantes de firmas familiares y encargados de edificios que buscan perfeccionar su gestión.
Uno de los aspectos más destacados del curso es su enfoque práctico. La formación estará a cargo de reconocidos gerentes de la industria hotelera nacional e internacional, quienes aportarán experiencias reales, herramientas de liderazgo y estrategias concretas para enfrentar los desafíos de un sector cada vez más competitivo y exigente.
En este contexto, el gerente del complejo, Alejandro D’Elia, subrayó que la iniciativa responde a una creciente demanda de profesionalización en el ámbito turístico. “Cada vez más personas se forman en hotelería y requieren herramientas de gestión acordes a los nuevos estándares”, señaló, destacando el valor diferencial de una propuesta basada en la experiencia directa de quienes lideran establecimientos de primer nivel.
Pero el proyecto va más allá del aula. Según explicó D’Elia, esta iniciativa forma parte de una visión estratégica más amplia: convertir a Solanas en un verdadero polo educativo. En esa línea, anunció la próxima instalación del Areteia School Solanas dentro del complejo, como primer paso hacia un objetivo aún más ambicioso: la eventual creación de una universidad.
La elección del lugar no es casual. Tanto Solanas como Punta del Este atraviesan un proceso de crecimiento sostenido en materia educativa, con la llegada de nuevas instituciones y una creciente demanda de formación de calidad. A esto se suma un factor clave: la estacionalidad turística, que genera períodos de menor ocupación y abre la puerta a captar estudiantes internacionales interesados en formarse en un entorno seguro y con alta calidad de vida.
En ese sentido, Uruguay aparece como un destino atractivo, no solo por su estabilidad y tranquilidad, sino también por su potencial para ofrecer educación de nivel global. La combinación de estos elementos posiciona a Solanas como un espacio ideal para el desarrollo de propuestas académicas innovadoras.
De esta manera, el complejo inicia una nueva etapa en su historia, en la que el turismo deja de ser el único eje para dar lugar a un modelo híbrido que apuesta al conocimiento como motor de crecimiento. Con esta iniciativa, Solanas no solo busca formar profesionales, sino también convertirse en un referente regional en capacitación hotelera, proyectándose como un futuro hub de conocimiento para toda la industria.























































