Durante la inauguración del memorial destinado a acompañar a familias que atravesaron una pérdida gestacional, Stephanie Braga puso el foco en la necesidad de visibilizar un dolor que, según expresó, todavía resulta difícil incluso de nombrar.
“Cuando uno pierde a su pareja queda viudo, cuando pierde a sus padres queda huérfano, pero en el diccionario no hay una palabra que describa la pérdida de un hijo”, señaló. Para Braga, esa ausencia refleja la dimensión de una experiencia que calificó como indescriptible.
Recordó que la iniciativa comenzó hace aproximadamente cinco años, cuando Romina Silva le planteó las dificultades que atravesaban muchas familias ante una pérdida gestacional. Entre ellas, mencionó la falta de protocolos adecuados en centros asistenciales y la imposibilidad, en algunos casos, de reconocer formalmente a bebés nacidos sin vida, registrados como “óbito fetal”.
“Tenemos que hablar de esto, porque se tiene que hablar. Tenemos que visibilizar lo invisible”, sostuvo.
Braga destacó que la propuesta fue asumida por todo el sistema político departamental y aprobada por unanimidad. Recordó además que, durante las primeras reuniones con Miguel Abella, le pidió el compromiso de impulsar el memorial si llegaba a la Intendencia.
La iniciativa finalmente se concretó en un espacio alejado de la idea tradicional de un cementerio. Según explicó, la elección buscó transmitir otro mensaje: transformar el dolor en amor y demostrar que es posible continuar, aun cuando esa pérdida acompañe a las familias durante toda la vida.
Braga resaltó además que Maldonado es, según señaló, el único departamento del país que cuenta actualmente con un monolito de estas características.
“Esto es una cuestión social y Maldonado, una vez más, demuestra que tiene un corazón gigante”, concluyó.










































