Con el objetivo de lograr mejoras en el presupuesto y denunciar la situación, los trabajadores civiles de las cárceles instalaron una carpa frente al Palacio Legislativo. Reclaman mayor personal, mejores condiciones de trabajo, y un seguro de vida.
Jonatan Perdono, presidente de la Organización de Funcionarios Civiles Penitenciarios (OFUCIPE), expresó la creciente situación de violencia que vienen atravesando.
Recordó que el pasado lunes una persona privada de libertad se ahorcó en un calabozo, en la cárcel de mujeres el domingo falleció una reclusa, se asesinó en Mercedes otra persona en los últimos días, se registró un motín en Río Negro, se prendieron fuego en el Concar, se han registrado fugas y la violencia no cesa.
Al día de hoy la plantilla laboral es de 1.400 personas civiles vinculadas al sistema penitenciario, de los cuales 1.200 son operadores que trabajan en contacto directo con las personas privadas de libertad y los otros 200 son profesionales, técnicos y administrativos.
Este personal operativo debe atender a 16.000 privados y, además, existen más de 10.000 medidas alternativas que son atendidas por 14 técnicos, por lo que atienden a más de 26.000 personas.
“La situación está muy complicada y por eso adoptamos la medida de instalar una carpa frente al Palacio Legislativo. El reclamo de los trabajadores es que se establezca su actividad como insalubre y el ingreso de personal. Hoy se tiene previsto el ingreso de 500 trabajadores, pero distribuidos en distintas tandas anuales. Lo que preocupa mucho es que, incluso, en medio de este panorama se crearán cuatro cárceles nuevas: tres del Penal y la cárcel de mujeres en Punta de Rieles. Por lo que, los 500 que ingresarán no alcanzarían para atender todo el sistema”, afirmó con alarma el dirigente de OFUCIPE.
En el comunicado elaborado recientemente por el sindicato se sostiene que “las cárceles del Uruguay se han convertido en escenarios de muerte y sufrimiento, mientras los discursos oficiales maquillan la realidad que golpea a diario.
Agregan que no hay una política penitenciaria seria, integral y sostenida que trascienda los intereses partidarios.
Fuente y foto: Pit Cnt






















































