La directora departamental del Mides, Magdalena Zumarán, fue enfática al remarcar que «toda persona que sea violenta y no obedece las normas no podrá permanecer dentro de los refugios», tras un incidente que terminó con la agresión a un cuidador. Además, sufrieron el robo de gran cantidad de elementos de trabajo.
El hecho sucedió esta semana y despertó alarma entre las autoridades del Ministerio de Desarrollo Social que debieron acudir a la Policía para controlar la situación.
Según relató Zumarán, producto de una violación de las reglas que se deben cumplir, se procedió a la suspensión de una persona que luego quiso volver a ingresar al refugio y, al ver impedida su entrada, atacó y agredió a un trabajador». La jerarca recordó que «cualquiera que protagonice un hecho de estas características no puede volver a entrar por seis meses».
Ese mismo día, «el lugar fue vandalizado, rompieron la puerta de entrada y se robaron todos los abrigos de cama y comida». Por ese motivo, el lugar -que alberga a unas 50 personas en cada jornada- debió cerrar sus puertas por una noche ya que no se contaban con los elementos para brindar el servicio.
La jerarca explicó que el refugio ya está funcionando con normalidad mientras se continúa con la investigación y el análisis de las cámaras de videovigilancia que están instaladas en las inmediaciones.
Sobre el servicio, recordó que «los usuarios pueden concurrir voluntariamente entre las 18 y las 22 horas; luego de esa hora se ingresa a través del Ministerio del Interior y todo aquel que se retira durante la noche no puede volver».






















































