Más del 60% de las palmeras afectadas por el insecto Rhynchophorus ferrugineus, conocido como “picudo rojo”, se encuentran en propiedades privadas en el departamento de Maldonado, lo que representa un obstáculo contra esta plaga, según informó la Intendencia.
A pesar de una inversión de más de 528 mil dólares en monitoreo, tratamiento y control, existen limitaciones legales que impiden intervenir directamente en predios privados, donde se concentra el 63% de los casos. Otro 15% corresponde a espacios bajo la jurisdicción de ministerios y otras instituciones públicas.
La Dirección General de Gestión Ambiental reiteró la necesidad de un abordaje nacional e interinstitucional, señalando que la efectividad del combate depende de la coordinación entre todos los niveles de gobierno. En ese sentido, se ha insistido en la participación del Sistema Nacional de Emergencias (SINAE), ministerios y otras intendencias, dada la dimensión sanitaria del problema.
Desde agosto de 2023, la IDM intensificó las acciones tras reuniones con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP). Se realizaron relevamientos de diversas especies de palmeras, como canaria, butiá, pindó y washingtonia, con especial foco en la zona oeste del departamento, próxima a Canelones, donde se detectaron los primeros focos.
La instalación de trampas con feromonas -que se controlan cada 15 días- permitió identificar casos como el de Playa Verde, en un predio privado, lo que motivó estudios técnicos y la implementación de tratamientos especializados. En agosto de 2024 se inició un proceso licitatorio que permitió tratar 1000 palmeras en los ocho municipios del departamento, con una efectividad reportada del 100%.
Expertos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) valoraron positivamente el enfoque técnico de la IDM, destacando la red de monitoreo, los tratamientos aplicados y la metodología de selección de ejemplares.
El “picudo rojo”, un escarabajo de entre 2 y 5 centímetros, representa una amenaza para las palmeras al desarrollarse dentro de ellas, coexistiendo en sus cuatro fases de vida: huevo, larva, pupa y adulto. La detección y erradicación temprana es clave para evitar su propagación.






















































