En el marco de la conmemoración de los 53 años del golpe de Estado de 1973, Maldonado dio un paso significativo en la preservación de la memoria histórica al incorporar oficialmente el actual Paseo San Fernando al catálogo nacional de Sitios de la Memoria. El espacio, que durante la dictadura funcionó como un centro de detención y tortura administrado por el aparato represivo, fue señalizado para recordar a las víctimas y reafirmar el compromiso con el «Nunca Más».
El edificio, conocido en aquella época como el Cuartel de Infantería o Cuartelillo Militar, fue sede de operaciones de la OCOA (Órgano Coordinador de Operaciones Antisubversivas), desde donde se coordinó la represión en la región. Por sus instalaciones pasaron hombres y mujeres, dirigentes políticos y sindicales de Maldonado y otros departamentos, que fueron víctimas de detenciones ilegales, torturas y persecuciones.
La recuperación de este espacio como Sitio de la Memoria fue posible gracias al trabajo conjunto entre la Intendencia de Maldonado y la Comisión Nacional de Sitios de la Memoria, tras reuniones mantenidas meses atrás con el intendente Miguel Abella y el secretario general Álvaro Villegas. La iniciativa también contó con el aporte del colectivo 20 de Mayo, que impulsó la realización de actividades vinculadas a la memoria del pasado reciente y la recopilación de testimonios de sobrevivientes.
Durante el acto, realizado este viernes 27 de junio frente al Paseo San Fernando, fue descubierta la placa instalada por el Ministerio de Educación y Cultura, junto con la señalización oficial que identifica al lugar como Sitio de la Memoria a nivel nacional.
El histórico dirigente José «Pepe» Rapetti recordó que en ese edificio se vivieron «situaciones desgraciadas, como la tortura», y afirmó que mantener viva la memoria constituye una obligación moral para impedir que hechos similares vuelvan a repetirse. «No olvidemos lo que aquí pasó. Nunca más dictadura», expresó.
Por su parte, Raquel Hernández, integrante de la Comisión Nacional de Sitios de la Memoria, destacó el valor de los testimonios brindados por sobrevivientes durante la ceremonia e invitó a otras personas a compartir sus experiencias para seguir construyendo la memoria colectiva.
El inmueble pasó a manos de la Intendencia tras el retorno de la democracia y fue transformado en un centro cultural. Hoy, además de cumplir esa función, se convierte en un espacio de reflexión sobre uno de los períodos más dolorosos de la historia reciente del país.
Del acto participaron el intendente interino Miguel Plada, el secretario general Álvaro Villegas, el alcalde de Maldonado Damián Tort, el diputado Joaquín Garlo, integrantes de la Comisión Nacional de Sitios de la Memoria, representantes del colectivo 20 de Mayo, autoridades departamentales y vecinos.

















































