El jefe comunal participará de una cena con sus 18 pares y el mandatario. El encuentro fijado por Yamandú Orsi busca acercar al ejecutivo y los gobiernos departamentales para temas considerados clave.
En tiempos en los que la oposición se percibe, desde el Poder Ejecutivo, con el puño crispado y en una prolongada campaña, tal como lo hizo en su momento José Mujica cuando fue presidente, Orsi busca hacer pie en los intendentes, a quienes conoce y se siente parte de ese «gremio», para poder cerrar filas en temas país.
Si el mandatario logra esta buena sintonía ambas partes ganan. Por un lado los intendentes, que van a requerir ayuda nacional para varios de los proyectos que quieran llevar adelante, máxime en tiempos donde la mayoría de las arcas municipales están en rojo, y por el lado del gobierno porque logrará un escudo para los misiles que se lanzan desde las altas esferas partidarias.
Si prosperan estos entendimientos tampoco es descartable que eso se pueda traducir en apoyos puntuales en la cámara de diputados donde nadie tiene mayorías.
Los intendentes podrán empoderarse con una relación directa y no necesariamente continuar abrevando en un camino orgánico y partidario que no todos comparten en cuanto a cómo se ha parado la oposición frente al ejecutivo en estos meses. Una prueba de ello fue la invitación al diálogo social que rechazaron tanto en filas del Partido Nacional como Colorado pero al cual asistió el intendente de Paysandú Nicolás Olivera, hoy presidente del Congreso y hombre que suena como el ala complementaria de cara a las elecciones de 2029 cuando deban ir a una interna con Luis Lacalle Pou.
La cena-reunión será este miércoles por la noche en la residencia de Suárez y Reyes.
























































