El intendente de Miguel Abella encabezó la presentación del balance del Servicio de Guardavidas correspondiente al último verano, instancia en la que se destacaron resultados positivos y se trazaron nuevas metas para mejorar la cobertura. La actividad se realizó este lunes 4 de mayo en el Edificio Comunal, donde también se recordó que la Intendencia de Maldonado destina cerca de cinco millones de dólares por temporada para la vigilancia en las playas.
Durante su intervención, Abella puso énfasis en el proceso de trabajo conjunto que desde hace más de 15 años se mantiene con el colectivo de guardavidas, basado en el diálogo, la confianza y el respeto. Asimismo, valoró la articulación con organismos como Prefectura, Policía, servicios de emergencia y distintas áreas de la Intendencia, lo que permite actuar con rapidez y eficacia ante situaciones de riesgo en la costa.
El jefe comunal también advirtió que el crecimiento poblacional -que alcanzó el 23% según el último censo- plantea nuevos desafíos. En particular, señaló la necesidad de ampliar la cobertura en zonas de alta concurrencia como Piriápolis, José Ignacio y otros puntos. “Donde está la gente, tenemos que brindar el servicio”, afirmó, al tiempo que indicó que el objetivo es sumar progresivamente más puestos y recursos durante el actual período de gobierno.
Por su parte, el supervisor de Guardavidas, Marcelo Simoncelli, remarcó que no se registraron víctimas fatales en las áreas con cobertura, lo que consideró el dato más relevante de la temporada. En total, se llevaron a cabo más de 504 intervenciones, que involucraron a más de 800 personas, en un verano caracterizado por la alta presencia de público en las playas.
Actualmente, el servicio dispone de 91 puestos -tres más que en la temporada anterior- y cuenta con 337 funcionarios. Sin embargo, Simoncelli reconoció que la extensión de la costa (cercana a los 100 kilómetros) y el crecimiento demográfico dificultan alcanzar una cobertura total. De acuerdo a las estimaciones, serían necesarios unos 200 puestos y 600 guardavidas, una meta que calificó como difícil de concretar con los recursos disponibles.
Se registraron 14 situaciones de riesgo vital que requirieron asistencia médica inmediata, incluyendo tres reanimaciones exitosas. También hubo múltiples rescates en distintas playas, intervenciones en accidentes náuticos y operativos en escenarios complejos.
En relación a los niños extraviados, se contabilizaron al menos 14 casos, todos resueltos rápidamente gracias al sistema de comunicación entre puestos. Las autoridades reiteraron la importancia de la supervisión adulta, especialmente ante distracciones como el uso del celular.
Desde la Intendencia se indicó que se continuará trabajando en la incorporación de nuevos puestos, así como en mejoras de infraestructura y equipamiento, con el objetivo de fortalecer un servicio clave para la seguridad y la calidad de la experiencia en las playas del departamento.







































































