Brasil ingresó formalmente en una nueva etapa de la campaña presidencial con el inicio de la propaganda electoral gratuita en radio y televisión, de cara a las elecciones del próximo 4 de octubre.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, candidato a la reelección por el Partido de los Trabajadores (PT), parte como favorito en las encuestas, seguido por el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL). Los sondeos más recientes mantienen a ambos como principales protagonistas, aunque el escenario continúa abierto a una eventual segunda vuelta.
Lula contará con 5 minutos y 31 segundos diarios de propaganda, mientras que Flávio Bolsonaro dispondrá de 4 minutos y 20 segundos. Ronaldo Caiado, del PSD, tendrá 2 minutos y 2 segundos, y Augusto Cury, de Avante, 35 segundos. La distribución fue definida por el Tribunal Superior Electoral según la representación de las fuerzas políticas.
Los demás candidatos quedaron fuera de los bloques nacionales por no cumplir con los requisitos establecidos para acceder a ese espacio.
La campaña comenzó además con una fuerte confrontación. Lula utilizó parte de su primer programa para cuestionar a Flávio Bolsonaro, mientras el senador prepara una respuesta con críticas al gobierno y al entorno del mandatario.
La disputa por cada minuto de exposición se desarrolla en un contexto diferente al de elecciones anteriores. Las redes sociales, los videos de corta duración y las herramientas de inteligencia artificial ganaron protagonismo como instrumentos para captar especialmente al electorado joven e indeciso.
Sin embargo, la televisión y la radio continúan ocupando un lugar estratégico por su capacidad para alcanzar de manera simultánea a millones de brasileños.
El escenario electoral sigue mostrando una ventaja para Lula. Una medición de AtlasIntel divulgada este lunes lo ubicó con 43,4% de las intenciones de voto, frente a 33,7% de Flávio Bolsonaro, aunque ninguno alcanzaría actualmente los votos necesarios para asegurarse la Presidencia en primera vuelta.
Con poco más de un mes por delante, Brasil entra así en la fase más intensa de una campaña marcada nuevamente por la polarización, pero también por la aparición de candidatos que intentan disputar el voto de quienes buscan una alternativa a Lula y al bolsonarismo.











































