Los trabajadores destacaron la buena demanda de productos, el nivel de pesca acorde a la época y la ausencia de marea roja, un factor clave para el sector.
Mateo Piaggio, de los puestos Don Mateo y Con Entrega, señaló que la temporada ha estado marcada por una gran afluencia de público y un importante movimiento comercial. “Hay mucha gente, mucho amontonamiento y mucha venta. Los restaurantes piden mucha brótola que al principio costó un poco, pero ahora por suerte está habiendo y estamos cumpliendo con la gente y con los restaurantes”, explicó.
Además, indicó que en este período la actividad pesquera se desarrolla a distintas horas, principalmente durante la noche y la madrugada cuando ingresan las capturas. “Se sale de noche para trabajar mejor por el sol y en la madrugada entra el pescado, empezamos a cortar y a preparar todo”, detalló. También aseguró que durante enero no hubo faltante de mercadería: “Hubo mucha corvina, brótola y mejillones. Por suerte no apareció la marea roja que siempre nos complica; esperemos que siga así”, expresó.
Por su parte, Claudia Casas, del puesto La Morocha, también valoró de forma positiva la temporada. “Estoy conforme y agradecida”, afirmó. No obstante, reconoció que en algunos momentos faltó algo de pescado. En ese sentido, destacó el aporte de la pesca costera, con productos como corvina negra, lenguado y pejerrey, además de brótola, pescadilla, cazón y una variada oferta de mariscos.
Casas subrayó la importancia de no haber tenido marea roja y mencionó que incluso se adelantó la llegada del camarón de Rocha. “Eso nos ayudó mucho: buena pesca y buena venta”, señaló. Asimismo, destacó el trabajo sostenido durante todo el año y el empleo que genera su actividad. “Somos alrededor de 22 personas que trabajamos todo el año y traen pescado de la costa; yo estoy muy conforme”, concluyó.




































