La crecida de un río en la frontera con China causó efectos devastadores, con casi 100 fallecidos, una cifra que las autoridades advierten que aumentará con el correr de las horas. De los casi 400 desaparecidos, hay 291 que son turistas extranjeros.
El alud destrozó casas, rutas y puentes en las zonas de Rasuwa y Nuwakot y un deslizamiento de tierra azotó el puerto chino de Gyirong, donde el líder chino Xi Jinping instó a intensificar las labores de búsqueda.
CNN informó que un piloto de helicóptero que presenció desde el aire la mortal inundación repentina del miércoles cerca de la frontera entre China y Nepal dijo que calculó que las olas alcanzaron “una altura de entre cinco y seis metros”.








































