En el marco de las sesiones del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino), el senador Eduardo Antonini quien integra la Comisión de Medio Ambiente y Turismo de dicha institución, dio el informe país sobre la implementación del Convenio de Escazú en Uruguay; el cual fue el primer acuerdo regional respecto a temas ambientales del cual nuestro país es uno de los miembros parte, el mismo tiene como objetivo garantizar acceso a la información ambiental, la participación pública en asuntos ambientales y el acceso a la justicia en asuntos ambientales.
También se firmó la constitución de la Alianza Parlamentaria para la Acción Climático y la Transición Justa que busca fortalecer la acción legislativa en respuesta a la emergencia ambiental en compromiso nacional e internacional.
Adoptado en Escazú, Costa Rica, el 4 de marzo de 2018, el Acuerdo Regional tiene por objetivo garantizar la implementación plena y efectiva en América Latina y el Caribe de los derechos de acceso a la información ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales y acceso a la justicia en asuntos ambientales.
Busca, asimismo, crear y fortalecer las capacidades y la cooperación de los países, para avanzar en la protección del derecho de cada persona, de las generaciones presentes y futuras, a vivir en un ambiente sano, en el marco de un desarrollo que sea sostenible.
El Acuerdo Regional está abierto a los 33 países de América Latina y el Caribe. Tras el período de firma (2018 – 2020), entró en vigor el 22 de abril de 2021. A febrero 2024 son 24 los países firmante y 15 los Estados Parte. Uruguay firmó el Acuerdo el 27 de setiembre de 2018, lo ratificó el 26 de setiembre de 2019, y es uno de los Estados Parte desde la vigencia el 22 de abril de 2021.
La creación de esta Alianza refleja el compromiso de los legisladores y organismos internacionales de distintas regiones del mundo con la necesidad urgente de enfrentar la crisis climática, avanzar hacia una transición energética justa y fomentar un desarrollo sostenible e inclusivo.
El presidente del PARLATINO dijo que la Alianza se establece como un espacio permanente de diálogo y cooperación interparlamentaria global, con el objetivo de:
Fortalecer la acción legislativa frente a la emergencia climática.
Impulsar una transición energética justa, baja en carbono y centrada en la justicia social.
Promover legislación en temas clave como trabajo verde decente, financiamiento climático equitativo, tecnologías verdes y derechos de comunidades vulnerables.
Defender los principios de democracia, derechos humanos, paz y sostenibilidad.
Los firmantes también reafirmaron el papel central de los Parlamentos como garantes del cumplimiento de compromisos nacionales e internacionales en materia climática, así como su función de representación principalmente frente a los sectores más afectados, incluidos pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes, campesinas y mujeres.
Además, se comprometieron a promover una participación activa y efectiva de los Parlamentos en los foros multilaterales sobre cambio climático, especialmente en el proceso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y las Conferencias de las Partes (COP).
Finalmente, el presidente del PARLATINO instó a los parlamentarios a que en la próxima COP30, que se celebrará en noviembre en Belém, Brasil, se reconozca la Alianza como un actor dispuesto a contribuir activamente al cumplimiento de los objetivos del Acuerdo de París y de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.






















































