“Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, dijo en una entrevista publicada en el diario The Washington Post, donde se le consultó si en un futuro podría ser candidata presencial otra vez.
Fernández, que se encuentra en prisión domiciliaria en su apartamento de Recoleta, Buenos Aires, condenada por corrupción, vaticinó una derrota de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos. “El hombre que ha hecho todo lo posible por ayudar a que los gobiernos de derecha ganen en América Latina perderá las elecciones en su propio país”, señaló Fernández en una entrevista que fue citada por distintos medios argentinos esta mañana.
Fernández narró cómo es su vida en el apartamento de 200 metros cuadrados donde cumple la pena: lee, mira canales de noticias, habla por celular a pesar de que cree que sus conversaciones telefónicas son vigiladas, hace ejercicio y sigue una dieta basada en una alimentación saludable. Además, estudia inglés y chino “para evitar” el envejecimiento neuronal.
“No tengo derecho a deprimirme ni a atormentarme ante el sufrimiento ajeno. Sé por qué estoy aquí: por lo que represento, por el gobierno que construimos y por mi negativa a someterme a los poderes establecidos”, dijo Fernández.
La expresidenta insistió en su inocencia. “Díganme dónde puse el dinero. Porque, sinceramente, si lo hubiera robado, no estaría en prisión. Estaría libre, ya que habría podido comprar al sistema judicial argentino, dado que es corrupto”, agregó.










































