Una delegación del Congreso de Intendentes concurrió a la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de Diputados para hablar sobre el proyecto de Rendición de Cuentas del gobierno. La reunión transcurría sin mayores novedades, hasta que el flamante presidente del organismo, el intendente de Florida Carlos Enciso, hizo una advertencia vinculada a lo que puede ocurrir a partir de setiembre con los fenómenos meteorológicos.
“Estamos muy preocupados y generando acciones con el Poder Ejecutivo para poder hacer las coordinaciones necesarias con el Sistema Nacional de Emergencias y con los organismos competentes frente a las inclemencias que estarían vinculadas al fenómeno de El Niño, que tiene varias categorías. Niño Recargado, Niño Gordo, Niño Godzilla”, dijo Enciso.
El intendente de Florida explicó que se debe evaluar “la posibilidad de generar alguna especie de disparador desde el punto de vista presupuestal” cuando se declare emergencia climática porque “no hay previsto un recurso a tales efectos”, refuerzos presupuestales.
“Es un tema con un impacto muy grande”, advirtió Enciso, “porque algunos de los presupuestos municipales, para roturas extraordinarias de caminería o en el área social, como vivienda, pueden tener recursos para dar respuesta, por ejemplo, a voladuras de techos”.
El jerarca agregó que a partir de setiembre se esperan lluvias acumuladas, con inundaciones y vientos importantes. “Reitero que esto trasciende a las respuestas presupuestales de lo local, de los municipios —que ya han hecho alguna nota a la OPP y al gobierno—, de las intendencias. En algunos departamentos puede haber zonas más afectadas que otras. Para un problema de esta envergadura, implicaría tener respuestas globales acordes”, dijo Enciso.
El vicepresidente del Congreso, el intendente de Canelones Francisco Legnani, retomó la inquietud de Enciso en su intervención.
“Es una preocupación extendida entre todos los colegas. Este tipo de fenómenos, o este fenómeno particular, que se va a dar en el último trimestre de este año, tiene cierto grado de previsibilidad, o sea, va a ocurrir; no podemos determinar ahora la magnitud del daño que pueda llegar a causar, pero va a ocurrir y, por lo que uno ha leído, el mayor impacto va a estar sobre los departamentos del litoral, pero también puede alcanzar al país entero”, alertó Legnani.
Explicó que, más allá de disponer de recursos para atender la emergencia inmediata, se debe planificar “lo que va a venir después”, tanto en lo que tiene que ver con inundaciones como en su impacto en enfermedades. “Le planteamos al presidente de la República (Yamandú Orsi) la posibilidad de tener una instancia con él y con quien él disponga de su equipo para empezar a prever una serie de recursos y adelantarnos al fenómeno”, añadió.
Legnani explicó a los parlamentarios que “cuando estas cosas pasan”, como está previsto que ocurra a partir de setiembre, las consecuencias “pueden durar un largo tiempo”. “El destrozo de la caminería rural, la afectación a la agricultura, el realojo provisorio de los afectados, cada una de nuestras intendencias, de alguna manera, estamos tomando medidas para anticiparnos a lo que puede llegar a pasar, como la limpieza de cursos de agua”, agregó.
Puso como ejemplo que Felipe Algorta, el jefe comunal de Durazno, “ya está preparando refugios para atender a la gente que eventualmente pueda ser afectada por las inundaciones”.









































