El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial avanza en una estrategia innovadora para enfrentar uno de los problemas más persistentes del desarrollo urbano: la proliferación de inmuebles vacíos, el deterioro edilicio y el uso irregular del suelo. En ese marco, anunció la implementación de nuevas herramientas tecnológicas y de gestión que tendrán como punto de partida a Villa Serrana.
El eje de la iniciativa será la creación de un Laboratorio de Economía Circular Urbana, impulsado por la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial (Dinot), con el objetivo de recuperar viviendas degradadas y reinsertarlas en el mercado formal. La propuesta busca, además, actualizar las normativas vigentes para adaptarlas a las dinámicas actuales de las ciudades.
Según explicó la directora de Dinot, Paola Florio, el plan apunta a escalar esta experiencia piloto para combatir el vaciamiento de los centros urbanos y facilitar el acceso al suelo. No obstante, la información oficial ha generado cierta confusión, ya que se manejan distintas localidades como posibles escenarios de aplicación -entre ellas Minas, Paso de los Toros, Villa Serrana y zonas de Canelones- sin una confirmación definitiva.
En paralelo, el ministerio desplegará una herramienta que promete transformar los sistemas de control territorial: la denominada “policía territorial”. Se trata de un sistema basado en inteligencia artificial, drones e imágenes aéreas, que permitirá detectar en tiempo real irregularidades como construcciones fuera de norma, intervenciones no autorizadas o alteraciones del terreno.
El mecanismo funcionará mediante relevamientos periódicos que compararán imágenes para identificar cambios en el territorio y determinar si responden a acciones humanas que incumplen la normativa. Esta tecnología resulta especialmente útil en zonas de difícil acceso, donde históricamente los controles han sido limitados.
En Villa Serrana, el foco estará puesto en acompañar el crecimiento turístico sin comprometer el equilibrio paisajístico y urbanístico que caracteriza al lugar. En tanto, en áreas rurales de Canelones se buscará reforzar la supervisión ante el avance de actividades productivas y residenciales.
Las autoridades adelantaron que los primeros resultados surgirán tras varios relevamientos consecutivos, necesarios para construir una base de datos sólida. Toda la información recopilada será integrada a sistemas nacionales, en coordinación con otros organismos como el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Con este enfoque, el Gobierno apuesta a una gestión territorial más moderna, apoyada en tecnología y datos, en un intento por equilibrar desarrollo, control y acceso a la vivienda en un escenario urbano en constante transformación.








































