Reafirmando el compromiso del gobierno departamental con la inclusión y el derecho al disfrute pleno de los espacios públicos, la iniciativa alcanza también a las playas de Parada 8 de la Mansa, Piriápolis y Solís Grande, que en conjunto reciben a unas 400 personas por día.
Para la presente temporada, la administración departamental destinó más de 50 mil dólares a la adquisición de 10 sillas anfibias y la instalación de alfombras accesibles, además de una inversión superior a los tres millones de pesos para el funcionamiento del servicio. Abella subrayó la importancia de “darles el lugar que corresponde para que puedan disfrutar”, y recordó que el sistema incluye traslados desde distintos puntos del departamento hacia las playas accesibles.
Por su parte, la directora de Políticas Inclusivas, Eliana González, destacó que cada vez más turistas eligen alquilar en zonas cercanas a estas playas durante la temporada, ya que el servicio brinda una solución concreta y mejora la experiencia de quienes requieren accesibilidad. Como novedad para este año, se incorporó además la atención de fisioterapeutas.
El acto de inauguración contó con la presencia del intendente Miguel Abella y de la alcaldesa interina de Punta del Este, María Antia, junto a autoridades departamentales y vecinos.



























































