La Fiscalía de Estados Unidos amplió la acusación contra el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y le incorporó tres nuevos cargos, entre ellos el de conspiración por narcoterrorismo.
La modificación fue presentada luego de que no prosperaran las negociaciones para un eventual acuerdo con la Fiscalía, y será formalizada en una audiencia prevista para el próximo 7 de julio en un tribunal del estado de Virginia.
Inicialmente, la investigación estaba centrada en presuntos delitos de lavado de dinero. Sin embargo, los fiscales ampliaron la acusación e incluyeron los cargos de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para la posesión y distribución de cocaína y conspiración para el lavado de dinero.
Según el escrito presentado ante la Justicia, el cargo por narcoterrorismo está vinculado a una presunta asociación de Marset con otros narcotraficantes para enviar cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos. La Fiscalía sostiene que la organización habría cometido diversos actos de violencia, incluidos homicidios, considerados por la legislación estadounidense como acciones de terrorismo.
El segundo cargo hace referencia a una supuesta operación de tráfico de aproximadamente 1.700 kilogramos de cocaína que eran transportados en lanchas rápidas interceptadas por autoridades estadounidenses en el mar Caribe. Los investigadores aseguran que Marset estaría detrás de esa maniobra.
El tercer delito incorporado es el de conspiración para el lavado de dinero, relacionado con el presunto blanqueo de millones de dólares provenientes del narcotráfico.
En la acusación, los fiscales describen a Marset como el líder del «primer cártel uruguayo» y afirman que utilizó ganancias del tráfico de drogas para financiar una organización criminal involucrada en actos de extrema violencia. Entre los hechos mencionados figuran el ataque a la sede de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas en Montevideo, la amenaza contra la fiscal Mónica Ferrero en 2020, además de presuntos asesinatos de integrantes de la organización y amenazas contra un agente de la DEA en marzo de 2025.
La nueva acusación fue presentada pocos días después de que Marset cambiara de equipo de defensa. En una carta enviada a la jueza del caso, denunció que dos agentes federales intentaron extorsionarlo para obtener las claves de sus billeteras digitales y acceder a más de cuatro millones de dólares en criptomonedas.
La Fiscalía rechazó esas acusaciones y sostuvo que, en caso de una eventual condena, esos activos digitales serán decomisados por el Estado estadounidense.
Por su parte, la próxima audiencia judicial se realizará el 7 de julio, instancia en la que se dará lectura formal a los nuevos cargos que enfrenta el narcotraficante uruguayo.



































