Así lo señala la Organización de Funcionarios Civiles Penitenciarios (OFUCIPE) quien exigió al Estado asumir su responsabilidad en la protección de la vida y la dignidad dentro de las cárceles.
El sindicato reclamó una reforma estructural del sistema penitenciario, condiciones laborales dignas para los funcionarios civiles y una política de Estado que trascienda los partidos.
Su presidente, Jonathan Perdomo, advirtió que las muertes no son hechos aislados, sino parte de un sistema “perverso” que “sigue quitando vidas”, y reclamó igualdad de condiciones con el personal policial.
La OFUCIPE emitió un comunicado ante los recientes acontecimientos ocurridos en la Unidad Nº 4 (ex COMCAR), específicamente en el Módulo 11, sector 12, celda 1, donde fallecieron cuatro personas privadas de libertad.
Con profunda preocupación, el sindicato sostuvo que “las cárceles del sistema penitenciario uruguayo continúan siendo lugares de tortura”. Según expresa el comunicado, este hecho confirma una denuncia sostenida de forma sistemática por la organización. “El hacinamiento carcelario supera ampliamente todos los estándares establecidos por los organismos internacionales de derechos humanos. Las condiciones de reclusión son inhumanas y degradantes, y estas muertes son una expresión brutal de una realidad que habla a gritos”.
OFUCIPE remarcó que no se trata de un hecho aislado. “En diciembre del año pasado, en la misma unidad, se registraron otros episodios trágicos, donde fallecieron seis personas privadas de libertad”. Frente a esta situación, el gremio se pregunta“cuántas muertes más necesita el Estado para asumir su responsabilidad y garantizar condiciones mínimas de dignidad y seguridad en los centros de reclusión”.
En el comunicado también se señala que todo esto ocurre bajo la custodia del Estado, el cual tiene la obligación legal, ética y política de resguardar la vida y la integridad de las personas privadas de libertad. Asimismo, advierten que los funcionarios civiles penitenciarios trabajan en las mismas condiciones; es decir, “expuestos a la violencia estructural de un sistema colapsado, sin garantías ni respaldo suficiente”.
La organización sindical expresó su respeto y condolencias a las familias de las personas fallecidas y realizó un llamado urgente a la sociedad y a las autoridades a “mirar de frente esta emergencia carcelaria”.
“Desde nuestra organización seguiremos denunciando y exigiendo un cambio estructural en el sistema penitenciario. No puede haber seguridad pública sin justicia social, sin respeto a los derechos humanos y sin condiciones dignas, tanto para quienes cumplen condena como para quienes sostienen día a día este sistema desde su trabajo”, señala el comunicado.
Por su parte, Jonathan Perdomo, presidente de OFUCIPE, expresó al Portal del PIT-CNT que, más allá de tratarse de una tragedia, claramente no es un hecho aislado. “Esto viene ocurriendo desde hace, al menos, un año y medio. La semana pasada falleció otra persona privada de libertad en Maldonado; hace un par de meses despedimos a una compañera que sufrió un ACV mientras trabajaba en la Unidad Nº 5; en diciembre de 2024, cuatro personas murieron incineradas en COMCAR, y unos meses antes una policía se quitó la vida en el penal”, relató.
Perdomo agregó que “este sistema perverso sigue, más que nada, quitando vidas, y no hay soluciones. Todos los partidos políticos gobernaron, por lo tanto, es necesario que todas las fuerzas políticas se reúnan y aborden esta gran problemática que atraviesa a todo el país”.
OFUCIPE nuclea a los funcionarios civiles del sistema penitenciario pertenecientes a los escalafones A, B, C y S. Estos trabajadores desempeñan funciones que van desde el acompañamiento de personas privadas de libertad hasta el control de los módulos. Los escalafones A y B comprenden a los técnicos, como psicólogos y asistentes sociales; el escalafón C, a los administrativos; y el S, a los operadores penitenciarios, quienes tienen a su cargo tareas de reinserción como acompañar a las personas privadas de libertad a estudiar o trabajar, y ayudarlas a recuperar hábitos esenciales como el de levantarse cada día.
En el módulo de seguridad donde ocurrieron las muertes recientes, se encuentran recluidas unas 900 personas. Según se determinó en un recurso de habeas corpus, hay internos que no salen al patio desde hace seis u ocho meses por falta de personal. En este sector no hay primarios y, en varios casos, se trata de personas que han cometido delitos graves, como violaciones, o que pidieron su traslado allí por razones de seguridad.
Fuente: Pit Cnt






















































