Dos décadas después de su última consagración, la selección de Liga Mayor se coronó Campeón del Interior, recuperando un título profundamente esperado y desatando una celebración que reunió a jugadores, dirigentes e hinchas en una jornada cargada de emoción.
Ante unas 5.000 personas en el estadio del Club Atlético San Carlos, el partido de vuelta terminó 1 a 1, resultado que, sumado al triunfo 1-0 conseguido como visitante en la ida, le permitió a Maldonado quedarse con la serie por un global de 2 a 1 y levantar el máximo trofeo de selecciones organizado por Organización del Fútbol del Interior.
El encuentro tuvo tensión, dramatismo y el carácter propio de una final. La visita abrió el marcador al cierre del primer tiempo, obligando a Maldonado a reaccionar. Y lo hizo. Promediando el complemento apareció Matías Tavares para marcar el empate y sellar el gol que terminó valiendo un campeonato.
Ese tanto no solo equilibró el partido, sino que terminó consolidando la ventaja obtenida en el primer cruce, suficiente para que el seleccionado fernandino volviera a tocar la gloria.
La consagración tuvo además un fuerte contenido simbólico. La edición 2026 del torneo llevó el nombre de Juan Ricardo Cajiga, integrante del plantel que había logrado el primer título del Interior para Maldonado, conectando esta nueva estrella con la memoria histórica del fútbol departamental.
En la premiación estuvo presente el intendente Miguel Abella, quien participó en la entrega de medallas a los jugadores, acompañando una celebración que trascendió lo deportivo y se convirtió en un hecho de identidad para el departamento.
El título representa mucho más que un campeonato. Es el cierre de un largo proceso, la recompensa a una generación de futbolistas y cuerpo técnico, y la confirmación de que Maldonado volvió a ser protagonista en el escenario grande del fútbol del interior.
Veinte años después, la espera terminó. Maldonado es campeón otra vez.






















































