La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) anunció la puesta en marcha de un plan piloto en el liceo de Piriápolis para controlar la asistencia de los alumnos mediante un sistema de reconocimiento facial. Esta iniciativa comenzaría a implementarse a partir del mes de setiembre.
La medida generó la reacción de la Federación Nacional de Profesores de Educación Secundaria (Fenapes), que expresó su “profunda sorpresa” ante la noticia, la cual -según señalaron- no fue informada en ningún ámbito bipartito y trascendió únicamente a través de la prensa.
En un comunicado, el sindicato sostuvo que esta iniciativa “vulnera la privacidad y las libertades individuales y afecta la soberanía de datos”, al entender que el Estado “cede este sensible terreno a empresas privadas”.
Asimismo, cuestionaron el sentido de la propuesta al afirmar que la asistencia escolar “no es un dato meramente técnico, sino un elemento de profundidad social” vinculado a factores como la pobreza, el trabajo adolescente, el transporte, la salud y la pertenencia. “Es la paradoja del control: se mide la ausencia con precisión, pero no se atienden sus causas”, señalaron.
Otro de los puntos planteados por Fenapes refiere a la orientación del gasto público. “En plena discusión presupuestal, entendemos que es necesario debatir la inversión: se destinan recursos a cámaras y software en lugar de cargos, transporte, alimentación, becas y equipos multidisciplinarios”.
Finalmente, el gremio advirtió sobre el dilema de fondo que plantea esta experiencia: “una educación pública que vigila o una educación pública que emancipa”. El Comité Ejecutivo de Fenapes analizará en en las próximas horas los pasos a seguir frente a la iniciativa de la ANEP.






















































