82 votos en 99 resultó sancionado el texto que comienza a regir el 1 de enero. Para la coalición de izquierdas se trata de un presupuesto de oportunidades.
En ese contexto la fuerza política que gobierna el país reafirma su compromiso con un Uruguay más equitativo para todos.
Destacan la inversión histórica en Educación y Salud: más recursos para garantizar que cada niño y joven tenga acceso a una educación de calidad, y para que la salud pública llegue a todos los rincones del país, con menos espera y mejor calidad de atención.
Señalan también como un mojón clave, la recuperación del salario real: con prioridad en los salarios más sumergidos y el impulso a la negociación colectiva, recuperando el poder de compra.
Destacan la infraestructura para el desarrollo: inversión estratégica en rutas, puertos y descentralización, generando empleo genuino y un desarrollo más equilibrado en todo el territorio.
El Frente Amplio concluye afirmando que este presupuesto es la hoja de ruta para construir un país más justo, con más oportunidades y menos desigualdades.
























































