Un hombre de 50 años, identificado con las iniciales J.E.C.M, hirió a otro sujeto en un confuso episodio y terminó condenado por el Juzgado Letrado de 4° Turno por tráfico interno de armas de fuego y municiones.
El incidente se originó en junio de 2024, cuando personal del servicio de emergencias 911 recibió un reporte sobre un hombre que había ingresado al hospital de San Carlos con una fractura de tibia causada por una herida de bala. Al llegar al lugar, personal de la Guardia Republicana confirmó la gravedad de la lesión, que incluía un orificio de entrada y salida.
La investigación llevó a la policía hasta una vivienda ubicada en el kilómetro 28.3 de la Ruta 39, donde se produjo el incidente. Tanto J.E.C.M. como la víctima declararon que la herida fue accidental. Sin embargo, en la residencia, el personal de Investigaciones III, Guarda Rural y Policía Científica incautó dos rifles, dos escopetas, una vaina calibre 44 y cartuchos del mismo calibre.
Tras las diligencias correspondientes, la Fiscalía de 2º Turno ordenó el emplazamiento del indagado. Finalmente, el 27 de agosto de 2024, el Juzgado Letrado dictaminó la condena de J.E.C.M. a siete meses de prisión, que será sustituida por un régimen de libertad a prueba. Durante este período, deberá someterse a la vigilancia de la DINASLA, presentarse semanalmente en la seccional policial correspondiente y realizar trabajos comunitarios una vez por semana. Además, se ordenó el decomiso y destrucción de las armas incautadas.






















































