La presidenta del Centro de Hoteles de Punta del Este, Analía Suárez, señaló que para los primeros días del 2026 habrá una buena ocupación.
Suárez indicó que los primeros 10 a 15 días de la temporada muestran niveles positivos de ocupación y que, posteriormente, el movimiento “viene mejorando de manera pareja”, aunque aclaró que todavía es prematuro hacer proyecciones definitivas, ya que la evolución dependerá en buena medida de factores como el clima.
En cuanto a la competitividad de precios, la referente del sector sostuvo que Punta del Este se encuentra actualmente con valores “muy equilibrados” en comparación con la costa argentina. “En hotelería seguro estamos más baratos, y en el resto de los consumos estamos bastante parejos”, afirmó.
Respecto a las reservas, explicó que enero viene bien, especialmente hasta el día 10, que es el período que se reserva con mayor anticipación. La segunda quincena, en tanto, se mantiene dentro de los rangos que permiten avizorar una buena temporada. Febrero, señaló, “todavía está muy verde”, aunque con señales positivas.
Al comparar con el año pasado, Suárez sostuvo que aún no se puede medir enero, pero sí se observa una leve mejora al contrastar esta misma etapa del año con la del año anterior. De todos modos, remarcó que esto no genera preocupación en el sector, ya que el alojamiento turístico se reserva cada vez más a último momento. “Se está moviendo bien y entendemos que vamos a terminar con buena ocupación”, expresó.
Sobre diciembre, la presidenta del Centro de Hoteles indicó que el comportamiento fue bastante parejo respecto a 2024, con una leve mejora. En relación a las tarifas, explicó que, si bien cada establecimiento fija sus precios, el mercado termina regulándolos según la oferta y la demanda. En ese sentido, estimó que las tarifas pudieron incrementarse entre un 10% y un 15% respecto a otros años, dependiendo de la categoría del hotel.
No obstante, aclaró que después del 15 de enero la alta oferta y una demanda más moderada hacen que los precios se ajusten. “Seguimos con tarifas atrasadas en dólares si se comparan con las de hace 10 o 15 años, y todavía no llegamos a los niveles de facturación de aquella época”, señaló, aunque destacó que el sector atraviesa un proceso de ordenamiento.
Finalmente, Suárez remarcó la importancia de avanzar en la reglamentación de la ley de alquileres turísticos, al considerar que la informalidad genera una clara desventaja competitiva para la hotelería formal. “Quien no tiene una carga extra de alrededor del 20% puede cobrar entre un 20% y un 30% menos”, concluyó.



































